Home Barandilla LA MUJER QUE ENVENENÓ A SUS HIJOS COMPARTÍA TEMAS DE ABUSO INFANTIL

LA MUJER QUE ENVENENÓ A SUS HIJOS COMPARTÍA TEMAS DE ABUSO INFANTIL

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Mireya, la madre que envenenó a sus hijos y se suicidó posteriormente en un domicilio de la delegación Magdalena Contreras, se mostraba preocupada por el abuso sexual infantil en sus publicaciones en redes sociales.

Hace unos meses, la mujer compartió un video en el que se dan tips para que los padres detecten si sus hijos son víctimas de abuso sexual.

“Compartan y enseñen a sus hijos o alumnos a cuidarse, este video es muy bueno!!”, escribió Mireya en sus redes sociales.

En las fotos de su cumpleaños, en las vacaciones, ella siempre aparecía con sus tres hijos pequeños.

El pasado miércoles, Mireya decidió suministrar un medicamento a sus niños y a sus padres y posteriormente, beberlo ella también. Sólo su madre, la abuela de los pequeños, sobrevivió.

Jesús Mora Larrazábal, abogado de Mireya, acusó a las autoridades de no atender el caso de supuesto abuso sexual del padre de los menores, que denunció su cliente en vida.

Acusan desdén de autoridades

El defensor de la madre de los niños envenenados señaló en entrevista con Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula que la decisión de la mujer “fue producto del acoso por varios años de su ex esposo, además de que ella buscó el apoyo de las autoridades familiares, ante la Procuraduría de la ciudad, pero no recibió ese apoyo, incluida la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México”.

Mora Larrazábal solicitó, según dijo, “un recurso de revisión ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación”, pero que la jueza décimo primero de lo familiar, Araceli García Lara, “no tomó en cuenta la opinión de los mejores, se excusó y lo envió al siguiente juzgado”.

Según la versión de Mireya, los niños sufrían de abuso sexual de su padre, quien presuntamente es abogado y de quien no se tienen mayores datos.

Rechaza acusaciones

De acuerdo con los primeros datos de la investigación, la mujer padecía una profunda depresión desde 2014, año en que el Juzgado 11 de lo familiar le notificó la pérdida de la custodia de sus tres hijos; fue multada dos veces porque se negaba a la orden judicial.

A pesar de que el padre había ganado la custodia, sólo veía a los niños entre cinco y 10 minutos a la semana en instalaciones “seguras” que proporcionaba el Tribunal Superior de Justicia capitalino.