La fiscal venezolana, Luisa Ortega Díaz, presentó el jueves ante el Tribunal Supremo un recurso de nulidad contra la convocatoria de una nueva Asamblea Constituyente, cuya elección está programada para el 30 julio, impulsada por el presidente Nicolás Maduro. Argumenta que este proceso de cambio de la Constitución, cuyas reglas del juego favorecen al oficialismo, viola el principio de soberanía popular y supone una traición del legado del expresidente Hugo Chávez
“Estoy pidiendo a la sala electoral que declare la nulidad de las decisiones del Consejo Nacional Electoral [CNE]. Primero, la decisión de la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente, por considerar que el decreto presidencial no cumplía con los extremos legales, especialmente porque es el pueblo soberano el que tiene la potestad de convocar una Asamblea Nacional Constituyente”, ha explicado la fiscal en declaraciones a los periodistas desde el Tribunal Supremo. El ministerio público estima, además, que las bases de la convocatoria son “inconstitucionales”.
“Considero”, ha agregado, “que el CNE incurrió en violaciones de los principios de progresividad de los derechos humanos, violación de la legalidad administrativa, del principio de igualdad y del voto, el derecho al sufragio y la participación política, el principio de la soberanía constitucional, especialmente ese”.