Desde la noche del pasado miércoles, el movimiento dentro de la Central de Autobuses de Pachuca se hizo notar, filas para la compra de boletos en las distintas taquillas de las empresas de autobuses, filas para acceder a los andenes, e incluso filas para entrar a los baños públicos es el panorama que se genera año con año en las vacaciones de Semana Santa en dicho lugar.
De igual forma no faltó quien al no alcanzar boleto, se tiene que quedar a dormir, tal y como le ocurrió a la familia Hernández, quienes ya no pudieron regresar a Tampico, Tamaulipas, y tuvieron que esperar la corrida después de las seis horas, por lo que decidieron acampar dentro del lugar, junto al módulo de información “Bienvenido Paisano”, sin embargo también hay quienes ya conocen la situación y no les causa extrañeza aunque sí un poco de incomodidad.
“Siempre es lo mismo, de hecho ya hasta vienes mentalizado de que no alcanzarás lugar en la primer corrida, que tendrás que esperarte una o dos. No es molestia es incómodo tener que esperar, porque ya sabemos que habrá mucha gente, por ejemplo yo me vine antes para llegar a tiempo y tengo mi boleto para la corrida en la que generalmente me voy”, expresó uno de los pasajeros con destino a la Ciudad de México.
La situación se extendió hasta la noche de ayer jueves, y en tanto hay gente que espera sus camiones para ir a lugares, relativamente, cercanos como: Tlaxcoapan, Tula, Tulancingo, Actopan, Ixmiquilpan. O bien a otros estados como Ciudad de México, Puebla o Tlaxcala, también hay quienes se dirigen a municipios como Huejutla en la huasteca hidalguense, o a otras entidades como Veracruz, Oaxaca, Nuevo León, Tabasco, entre otros.
Taxistas intentan sacar tajada
Y para los taxistas este tipo de situaciones es una oportunidad para poder obtener mayores ingresos con viajes a municipios cercanos o incluso a los que se encuentran rumbo a la huasteca, con lo que contribuyen a disminuir filas en las taquillas de las compañías autobuseras y se llevan a los pasajeros con una cuota mayor a la que deberían pagar en el autobús, aunque con garantía de que llegarán en menor tiempo.
Así es como los taxistas buscan completar viajes de hasta cinco pasajeros con cuotas de entre los 300 y 350 pesos a Huejutla por ejemplo, cuando en las compañías de transporte el boleto tiene un costo de entre 258 y 278 pesos, y en total por viaje obtienen entre mil 200 y mil 750 pesos, todo depende del chofer, y del número de pasajeros que le quepan al taxi, por eso en tono de burla señalaron para Diario Plaza Juárez “hay que buscar que no sean tan gorditos para que quepan más”.
Tras ser interrogados, se negaron a responder preguntas como el gasto de gasolina, la entrega de cuenta al dueño de la unidad, y sobre todo si es viable el negocio, aunque alguno, ya entrado en confianza, señaló que le gustaba ir a la huasteca porque allá tenía un amor, y pues a él el viaje le salía gratis e incluso hasta le pagaban por ir, ya que de ahí sale su salario.