A mediados del siglo XIX, el naturalista inglés Herbert Spencer comenzó a utilizar la teoría de la evolución por selección natural de Charles Darwin para explicar a las sociedades humanas. Desde entonces, en todo el mundo y en distintos tiempos han surgido concepciones social‑darwinistas, y México no ha sido la excepción.
En nuestro país, el spencerismo y, particularmente la ideología de “la supervivencia del más apto”, tuvieron una fuerte influencia durante el porfiriato, específicamente en el pensamiento y las concepciones de los personajes que, siendo cercanos y muy influyentes con el presidente Díaz, conformaron el llamado grupo de “los científicos”. Entre estos personajes destaca Justo Sierra, quien no dudó en utilizar a las ideas evolucionistas para justificar diversas propuestas políticas y educativas, así como para explicar la historia del pueblo mexicano.
Acorde con la visión darwinista‑lamarckiana que puede identificarse en las ideas del propio Spencer —en la que los mecanismos de selección natural y herencia de caracteres adquiridos son, de hecho, complementarios—, Sierra creía que los cambios graduales eran deseables para el país. La educación, por ejemplo, debía cumplir la función de formar individuos aptos pues estaba convencido de que, el cambio individual, con el tiempo, conduciría a la transformación de la sociedad toda y llevaría a México hacia una nueva etapa en la que imperarían el orden y el progreso.
Los principios que caracterizaron el pensamiento de Sierra, y a su propuesta, fueron la obligatoriedad de la educación y la no intervención del Estado en la lucha entre los individuos. Como se puede ver, para Sierra la sociedad surgía como producto de las leyes que gobiernan al mundo orgánico, y la historia no era otra cosa que el resultado del movimiento natural de las sociedades. Es decir, la interpretación que Sierra hacía del evolucionismo lo llevó a convencerse de que la sociedad era un organismo y, como tal, que estaba sujeta a las mismas leyes naturales incuestionables e invariables que gobernaban a todo lo vivo.
Sin duda, el trabajo más importante de Sierra, en el que se aprecia este pensamiento, es Evolución política del Pueblo Mexicano, en el que tradujo la idea de la evolución biológica al de la evolución política y social. Esto con el fin principal de entender y explicar la evolución social de México, lo que lo llevó no sólo a hacer uso de la teoría evolutiva, específicamente desde la lectura de Spencer, sino a generar una propuesta propia que, en mucho, terminó por alejarse del sentido que autores como Spencer mismo le habían dado.
Debido a la influencia política de Justo Sierra y a su papel en el impulso y desarrollo de diversas instituciones y políticas públicas, que trascendieron en la historia y marcaron la pauta para años venideros, la influencia del spencerismo en su pensamiento es un factor importante a tomar en cuenta cuando se piensa en la historia de México, sobre todo en las fuentes e influencias que jugaron un papel protagónico en la construcción de nuestro sistema educativo moderno.