CINE DE AYER
Dentro de la quinta temporada de Clásicos en Pantalla Grande que se exhibe todos los fines de semana en la Cineteca Nacional, tuvimos la oportunidad de ver Madame de… la penúltima cinta del genial realizador alemán Max Ophuls (1902-1957).
Realizada en 1952, como una coproducción entre Italia y Francia se basa en una novela de Louise de Vilmorin que narra la historia de Louise (una encantadora Danielle Darrieux), una condesa que agobiada por sus deudores, decide vender unos aretes de diamantes diciéndole a su esposo, el general (Charles Boyer), que los ha perdido.
El militar es advertido por su joyero de la maniobra, y los recupera… solamente para regalárselo a una amante que ha despedido y que viaja a Estambul.
Esta pierde en la ruleta y vende la joya, que terminará en manos del barón Fabrizio Donatti (Vittorio de Sica), que pese a saber que la condesa está casada, la trata de conquistarla y le regala las joyas.
Louise, coqueta de nacimiento, decide conservar la joyas que le regaló su marido poco después de su boda, fingiendo que las ha encontrado entre sus guantes.
El militar se sabe engañado, reaccionará indignado y exigirá al barón una satisfacción.
El trío de intérpretes está impecable ofreciendo una de sus mejores actuaciones de su larga carrera, apoyados por una bella fotografía en blanco y negro de Christian Matras y una encantadora música de Oscar Strauss y Georges Van Parys.
Ophuls quien ya había mostrado su genialidad con obras maestras como Cartas a una desconocida y La ronda, dirige el asunto con gran elegancia.
Madame de… resulta pues un clásico cinematográfico que mantiene su vigencia y que no hay que perderse.