Blancos y minorías
● Opinión de Pablo Pardo
En 1992 cuando se creó el primer equipo para captar el voto hispano, a instancias de Bill Clinton, que creía que había que apostar por las comunidades que son blancas-latinos, negros, y asiáticos-porque iban a ser decisivas”. En 2012, Obama fue el primer presidente de EU que sacó menos votos de blancos que su rival, el republicano Mitt Romney, y, sin embargo, ganó la reelección gracias a su abrumador apoyo entre las minorías
Un país está dividido cuando, literalmente, la gente discute hasta para mear. Eso es EU en 2016. El mejor ejemplo es el cartel ‘Aseos para todos los sexos’, a la puerta del primer baño con el que uno se encontraba al entrar en el Polideportivo Wells Fargo de Filadelfia, en el que se celebró la Convención Demócrata de la que salió elegida Hillary Clinton.
O sea: era un baño para hombres, mujeres, hombres que se sientan mujeres, mujeres que se sientan hombres o, simplemente, alguien que no pudiera esperar. Claro que ése era el único aseo ‘para todos los sexos’ en todo el Polideportivo, en el que caben más de 20.000 personas. Y el cartel, además, era provisional.
Cuando vuelvan a jugar en el Polideportivo el equipo de baloncesto ‘Philadelphia 76ers’ y el de hockey ‘Philadelphia Flyers’, el baño será lo que ha sido siempre: para mujeres. Ese baño era un manifiesto político.
En EU hay un debate brutal acerca de los baños. Quién puede usarlos, cómo y cuándo. ¿Puede una persona utilizar un aseo que no tiene que ver con sus genitales si siente que es ahí donde debe atender la llamada de la naturaleza de acuerdo a su verdadera identidad sexual?
¿O es una forma de abrir la puerta del aseo a violadores, exhibicionistas, pederastas y demás delincuentes sexuales?
La segunda mayor cadena de supermercados del país, Target, ha declarado que las personas podrán decidir en sus 1.800 centros comerciales qué baño emplean en función de su identidad sexual.
Un grupo conservador ha conseguido un millón de firmas de ciudadanos que dicen que no van a volver a comprar nada en sus establecimientos.
El estado de Carolina del Norte ha prohibido que una persona use el retrete asignado para un sexo diferente del que esté en su partida de nacimiento, lo que afecta a los transexuales.