(EFE).- Guinea-Conakri declaró oficialmente este domingo, con al menos siete contagios y tres muertes confirmadas, su primer brote de ébola desde la gran epidemia desatada entre 2014 y 2016 en África Occidental, que dejó al menos 11,300 muertos y tuvo su origen precisamente en este país a finales de 2013.
El resurgimiento del virus se ha detectado en la zona de Gouécké, en el sureste del territorio guineano, cercano a la localidad de N’Zérékoré, una de las ciudades más pobladas del país.
“La primera investigación llevada a cabo ha contabilizado siete casos, todos mayores de 25 años (cuatro hombres y tres mujeres), entre los cuales (hay) tres muertes (…) Las tres primeras muestras enviadas a los laboratorios de Guéckédou y Conakri se han revelado positivas por ébola”, detalló este domingo la gubernamental Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (ANSS) en un comunicado.