- Solo Sudán y Somalia tienen pagos pendientes con el organismo internacional
La crisis de deuda europea está dando lugar a muchas primeras veces y ésta es una de ellas. El ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, ha confirmado que Atenas no hará frente al pago de más de 1.500 millones de euros que este martes debía abonar al Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque no ha despejado qué pasará con los pagos con el organismo del mes de julio. Es la primera vez que un país desarrollado declara un impago con el organismo internacional y puede convertirse en el mayor fracaso financiero en la historia del FMI, con una deuda que asciende a más de 23.000 millones de euros.
Como explica Jesús Castillo, de Natixis, “un incidente de Grecia con los pagos no significa que el país entrara en situación de quiebra, como bien han reconocido las agencias de calificación. Ese calendario deja un poco más de tiempo para que Grecia y las instituciones financieras puedan llegar a un acuerdo antes de los elevados vencimientos pendientes para julio y agosto”. Las agencias han explicado que solo sitúan a un país en quiebra (calificación D, de default) cuando afecta a deudas privadas y en este caso son deudas con un organismo público.
Grecia se suma así a la lista de 27 países que en un momento u otro han dejado de devolver los créditos en los plazos comprometidos con el organismo internacional, algunos en varias ocasiones. El Fondo tiene un calendario muy definido para estas situaciones. Si el impago no supera los seis meses, el FMI los considera simples retrasos: una mora, no un impago, una fórmula que le permite mantener una elevada calificación crediticia y su estatus de acreedor preferente. En la actualidad, solo Sudan y Somalia, mantienen impagos con el FMI por el equivalente aproximadamente a unos 1.500 millones de euros. (Agencias)