Las alertas sonaron en Washington, pues como cada año en su reunión de otoño con el Banco Mundial, el FMI presentó su nuevo informe sobre la economía mundial y advirtió sobre los problemas que está planteando el lento crecimiento de las economías nacionales
La Directora General del Fondo Monetario Internacional, la francesa Christine Lagarde, ha manifestado su preocupación por el lento crecimiento de la economía global en Washington y ha urgido a los mandatarios de los países para que adopten medidas de política económico que estimulen el crecimiento de sus economías nacionales. Para ello, Lagarde pretende poner en marcha un nuevo pacto para apoyar el crecimiento, a través de una combinación de estímulos fiscales, apoyos monetario y reformas estructurales.
En la reunión conjunta que celebran cada año al iniciar el otoño el FMI y el Banco Mundial en Washington, Christine Lagarde invitó a todos los gobiernos a actuar con rapidez para reactivar el crecimiento y advirtió que este año no excederá de 3.1%, según las últimas proyecciones publicadas por el Fondo. Por esa razón invitó a los líderes mundiales a pasar a la acción, pues considera que la clave del crecimiento en este momento es la acción.
Las alertas sonaron en Washington, pues como cada año en su reunión de otoño con el Banco Mundial, el FMI presentó su nuevo informe sobre la economía mundial y advirtió sobre los problemas que está planteando el lento crecimiento de las economías nacionales, pero también hizo referencia a el aumento de los cuestionamientos a los beneficios de la globalización y la liberalización del comercio mundial; en clara referencia a la posible llegada de Donald Trump a La Casa Blanca y a una posible guerra comercial contra China, así como la ruptura del TLCAN con México y el reciente Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP).
Lagarde dijo que “la llave ahora es la acción y mi mensaje a los miembros del FMI será: pasar a la acción, por favor…” frente a los ministros de finanzas de los países miembros del FMI, señalando que ahora cada país tiene algo que hacer y qué ofrecer para lograr ese objetivo, utilizando la política fiscal y monetaria política, poniendo en marcha reformas estructurales a fin de impulsar el crecimiento de sus economías y del mundo.
La Directora del FMI, señaló que países como Canadá, Alemania y Corea del Sur, aún tienen capacidad de maniobra fiscal para utilizarla en función del crecimiento de sus economías; a la vez, celebró las reducciones a los impuestos anunciados por la Canciller alemana Angela Merkel, pero pidió un mayor esfuerzo para que Alemania multiplicara sus inversiones en infraestructura, detonantes de empleo y de la demanda interna en cualquier país.
Pero Lagarde también cuestionó las múltiples resoluciones del Grupo de los 20 (G20), grupo al que pertenecen México, Argentina y Brasil; señalando que los compromisos contraídos por los Jefes de Estado y de Gobierno del G20, tanto en la Cumbre de Brisbane en 2014, Antalya en 2015 y Hangzhou en este año, están lejos de haberse alcanzado, lo cual lamentó.
A pesar de que en 2006 el FMI lanzó un SOS por estar quedándose sin fondo y luego de las incipientes reformas de estos años ha incrementado su captación de recursos, lo que abrió la inclusión del yuan chino en la canasta básica de monedas de sus derechos especiales de giro (DEG), así como un mayor peso de este país y de Brasil en las decisiones del organismo, una prolongación de la crisis sin crecimiento podría agravar sus situación financiera.
En 2012, el FMI se benefició con préstamos bilaterales de algunos países miembros por una suma superior a los 360 mil millones de dólares y Lagarde ha informado que tenía la promesa de 26 países de apoyarla con recursos que suman 344 mil millones de dólares.
Refiriéndose al comercio y la globalización, Lagarde señaló que precisamente, éste “ha sido un gran motor para el crecimiento; y si queremos mejor crecimiento para atender a los problemas pendientes, precisamos de ese motor para apoyarlo y acelerarlo”; haciendo frente a los cuestionamientos de los movimientos populistas en Europa y Estados Unidos, declarando que la globalización está haciendo su trabajo; pues “el comercio internacional ha sido beneficioso a nivel mundial desde hace muchas décadas”, pero para ello señaló que la globalización debía ser inclusiva y no beneficiar a unas cuantas personas; para ello, dijo Lagarde, “la comunidad empresarial debe asegurar que la globalización beneficie a todos.
De este modo, en medio de las discusiones sobre el “Paquete Económico 2017” en el Congreso mexicano, los compromisos contraídos por México en el G20 y dentro del FMI, deberían ser tomados en cuenta, en lugar de vanagloriarse con los comentarios de la Directora General del FMI sobre las reformas aprobadas en 2013, cuyos beneficios aún no se reflejan en las mesas de los hogares mexicanos; por el contrario, éstos cada vez ven reducidos sus ingresos y su participación en el mercado formal del trabajo. Mayores inversiones en infraestructura podrían ser el multiplicador del empleo y el crecimiento en México en la coyuntura actual.