EFE.- El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, ordenó ayer al Departamento de Inmigración que deniegue la entrada en el país a dos senadores de EU que propusieron que se prohíba viajar a EU a funcionarios implicados en la detención de la senadora opositora Leila de Lima, al considerar “injusto encarcelamiento” de la senadora, según han informado medios locales filipinos.
La senadora Leila de Lima, una de las más firmes detractoras del mandatario filipino, fue acusada de aceptar sobornos de narcotraficantes tras abrir una investigación en el Senado sobre la sangrienta guerra antidroga emprendida por Duterte -en la que se acumulan más de 27.000 muertos según la ONU- y está encarcelada desde febrero de 2017.