El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, se felicitó ayer por el acuerdo para un alto el fuego en Siria alcanzado el jueves en Múnich por el grupo de 17 países que teóricamente buscan la paz en ese país, entre ellos Rusia, Estados Unidos, Arabia Saudí e Irán, pero no ha escondido su escepticismo.
“Hemos visto en el pasado que las treguas no se han respetado”, destacó Stoltenberg a su llegada a la Conferencia de Seguridad Múnich, foro anual de consultas sobre Defensa y Seguridad que, en su 52 edición, reunirá hasta el domingo en la capital bávara a 30 jefes de Estado y de Gobierno y a 60 ministros de Exteriores y de Defensa, entre ellos el secretario de Estado estadounidense, John Kerry; el primer ministro francés, Manuel Valls; el rey Abdullah de Jordania; el presidente ucraniano, Petro Poroshenko; el jefe de Gobierno ruso, Dmitri Medvedev, y su ministro de Exteriores, Sergei Lavrov.
Según el secretario general de la OTAN, tras el acuerdo de alto el fuego alcanzado en la noche del jueves, todos los esfuerzos deben concentrarse en trasladarlo a la realidad del terreno, lo que no resultará fácil, toda vez que la oposición y rebeldes sirios ya han mostrado sus dudas y en la misma mañana de este viernes se han registrado combates y bombardeos rusos al Norte de Alepo.