Casi 24 horas después de defender la tortura, el aspirante republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, volvió la noche del jueves a levantar la polémica con otra broma en un mitin celebrado en Manchester, New Hampshire. A más de 3.000 kilómetros del espacio aéreo mexicano, el multimillonario neoyorquino arremetió contra el vecino del Sur, diciendo que un avión que sobrevolaba el acto podría ser una aeronave mexicana ” a punto de atacar”.
El avión interrumpió el discurso de Trump cuando aseguraba que los acuerdos de comercio habían “deslocalizado” puestos de trabajo de EU a México y a otros países y aseguraba que los gobernantes mexicanos eran “más listos que los nuestros”. “De hecho, eso podría ser un avión mexicano, se preparan para atacar”, dijo, apuntando a la nave que planeaba sobre el evento.
Trump ha basado toda su campaña presidencial en agitar los temas raciales, prometiendo acabar con la inmigración ilegal (más de 11 millones) e insultando a los emigrantes mexicanos a los que llamó “violadores, criminales y traficantes de drogas”.
México ha reaccionado con estupor a la pretensión del candidato republicano de construir un muro en la frontera mexicana para frenar la llegada de indocumentados. El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, ha comprado la retórica de Trump con el ascenso de dictadores europeos como Adolf Hitler y Benito Mussolini.