Home Orbe Emmanuel Macron, el regreso del presidente-rey

Emmanuel Macron, el regreso del presidente-rey

0

Los impensados cambios de un empresario-presidente

“Si quieres conocer a un hombre dale poder”, proverbio chino

A la manera de De Gaulle y Mitterrand, su comportamiento es el de un monarca republicano. Disfruta incluso de una ventaja sobre ellos: no está atado a ningún partido, carece de pasado político, es completamente dueño de sí mismo. Y ejerce con placer esa soledad regia. Sus ministros no reciben palmaditas o palabras de aliento, sino órdenes transmitidas por el primer ministro. Quien gobierna es Édouard Philippe. Macron se limita a mandar sobre quien gobierna, es decir, a trazar las directrices y a imponer respeto.
Tras dos semanas en el palacio del Elíseo, Emmanuel Macron ha ofrecido ya numerosas señales sobre el estilo que adoptará su mandato. El “presidente normal” que quiso encarnar, sin éxito, François Hollande ha sido sustituido por un presidente-rey, distante, frío, exigente, controlador. Macron ha adoptado dos referentes. Como François Mitterrand, quiere ser dueño del tiempo. Como Charles de Gaulle, quiere representar una cierta idea de la grandeza francesa.
Por el momento, parece estar lográndolo. Hollande llevaba tras sí un séquito permanente de periodistas. Sus planes se conocían al momento. Sus opiniones se trasladaban de forma inmediata al público. Quiso modernizar el rígido protocolo presidencial de la Quinta República y sólo cosechó desprestigio.
Macron permaneció junto a él durante casi todo su mandato, hasta que le apuñaló para lanzarse a la campaña electoral, y aprendió de los errores de quien fue su jefe. Ahora hace lo contrario de Hollande. Por primera vez en muchos años, en el Elíseo impera el secreto. Los periodistas encuentran las puertas cerradas y no les llegan mensajes confidenciales.
La elección de Édouard Philippe como primer ministro, rumoreada, solo tuvo confirmación cuando se anunció de forma oficial: eso no ocurría desde los tiempos de Charles de Gaulle.
En 2015, cuando ejercía como ministro de Economía, Macron escribió un artículo que contenía el siguiente párrafo: “Hay en el proceso democrático y su funcionamiento una ausencia, la figura del rey, del que pienso que el pueblo no deseó la muerte. El Terror [revolucionario] creó un vacío emocional”. Como presidente, Macron ha decidido rellenar ese vacío.