
No hay dudas de que Freddie Mercury es uno de los cantantes más exitosos y talentosos que haya vivido en el siglo XX. Su voz siempre ha sido catalogada como una de las más completas e icónicas del mundo. Sin embargo, antes de formar parte de Queen, Freddie tenía otros planes para su vida.
Tras una vida de muchas mudanzas con su familia, en 1966, Mercury obtuvo las notas más altas en el examen de arte del Politécnico Isleworth y eso le permitió ingresar a la Escuela de Arte Ealing de Londres. Allí estudió arte y diseño gráfico y luego se estableció en el barrio de Kensington en un apartamento junto a un amigo.
Para costear sus estudios, Mercury trabajó como camarero en las cercanías del aeropuerto de Heathrow, pero también prestó servicios como mozo en un almacén. Tiempo después, un compañero les presentó a Roger Taylor y a Brian May, quienes en aquel entonces estaban en el grupo Smile. May y Taylor intentaron convencer a Freddie de que se uniera a su banda, pero este negó. Mercury consiguió su título de diseñador gráfico en 1969 y en 1970 se unió a Smile, banda que luego mutaría a Queen.