“El Papa llegó con nosotros, nos dijo que cantábamos muy bien, pero sobre todo se detuvo a orar por la gente que en México ayer sufrió un terremoto terrible que dejó muchos heridos, muchos muertos y él rezó con nosotros para pedir por todos ellos”, contó Josafat Carpinteyro Díaz
Bruselas. La Unión Europea, Francia, Alemania, entre otros países, ofrecieron ayer ayuda a México por el sismo que lo sacudió el martes, causando al menos 100 muertos. “Estamos en contacto con las autoridades mexicanas y estamos dispuestos a ayudar”, afirmó la alta representante para la Política Exterior de la UE, Federica Mogherini.
Así como Mogherini, también el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, expresó su solidaridad hacia México en una carta enviada al presidente Enrique Peña Nieto. “En mi nombre y en nombre de toda la Comisión, quisiera hacerle llegar nuestro más sentido pésame así como nuestra solidaridad y apoyo a las familias de los fallecidos y heridos”.
La canciller alemana, Angela Merkel, expresó también a México la solidaridad de su país y sus profundas condolencias por las víctimas del temblor.
El portavoz oficial del gobierno alemán, Steffen Seibert, escribió en español en la red social Twitter a nombre de Merkel: “Solidaridad con México. Nuestro más sentido pésame a quienes han perdido a un ser querido. Ánimos a los equipos de rescate”.
La Embajada de México en Alemania, que tiene su sede en Berlín, está activa a través de Twitter y de Facebook para responder a las personas de México y de Alemania que piden información sobre la situación en los estados de la República afectados por el temblor.
La Embajada designó a un funcionario para que actúe como punto de enlace para dar información a los mexicanos y alemanes que piden datos sobre los sucesos en México por el movimiento de 7.1 grados Richter de la víspera.
De manera espontánea y al final de su audiencia pública en el Vaticano, el Papa invitó hoy a un grupo de niños cantores tlaxcaltecas a rezar por las víctimas y los damnificados del terremoto de la víspera.
Ante miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro para asistir a su catequesis semanal, Francisco pudo escuchar a los integrantes del coro de pequeños indígenas “Voces Yumhu”, quienes le dedicaron el “Cielito Lindo” en lengua otomí.
Tras los saludos protocolares a obispos y diplomáticos, el pontífice bajó las escalinatas del atrio de la basílica vaticana y encontró al grupo compuesto por 18 niños originarios del municipio de Ixtenco en Tlaxcala.