El Faro

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Miradas

El mes en que vivimos nos centra en un tema capital: la realidad vital de las mujeres en nuestro país. No es un tema fácil, es poliédrico, tiene muchas maneras de atenderse. La realidad de muertes, de inseguridad, de violencia, de inequidad, de falta de conciliación familiar, de disminución de autonomía económica, de estructuración social general carente de cuidado para la familia, las nuevas condiciones creadas por la situación de la Covid…, son algunas de estas caras desde las que se puede desarrollar el tema propuesto para todo este mes y, sin temor a exagerar, uno de los grandes temas de la humanidad del siglo XXI.

A esta riqueza compleja de problemáticas se tienen que añadir los puntos de vista desde los que se pueden analizar. Hay estudios desde la economía, desde la sociología, desde la filosofía, desde la política, desde la psicología… Esta red enmarañada de problemáticas concretas y de enfoques particulares es expresión de que la situación de la mujer debe ser estudiada de manera holista, prudente y equilibrada.

Ahora bien, también es digno de mencionarse que toda esta red de complejidad puede servir para perderse en caminos parciales, discusiones vanas y, de esta manera, no llegar a nada concreto. Me atrevería a apuntar que a esta temática sobre la mujer se pudiera acercar teniendo en cuenta dos apoyos: la atención a la mirada de cada mujer y la necesidad de medidas concretas que mejoren sistemáticamente la realidad en que se vive. 

Svetlana Alexiévich, en su libro La guerra no tiene rostro de mujer, se dedica a recoger testimonios de mujeres sobrevivientes de la Segunda Guerra Mundial. Es muy claro, leyendo el libro, que la visión que de la guerra tienen las mujeres rusas no es la versión oficial. Por otro lado, cada una de ellas tiene su personal apropiación de la guerra que les tocó vivir. Cada mirada de mujer es original, no es gremial ni estandarizada. La escucha de sus palabras y la comprensión de su propia vivencia es un elemento capital, también en nuestros días.

Las problemáticas en que se tienen que desarrollar las mujeres en México es tan grave, que es imprescindible no quedarse en la complejidad de los análisis sin más o en las diferentes perspectivas de análisis. La eficiencia en las políticas públicas es tan urgente que de ella penden las vidas de muchas de ellas, la integridad personal y la igualdad en las posibilidades existenciales. 

Durante el presente mes, este espacio irá desarrollando algunas otras ideas sobre la mujer. Todo ello sin intención simplificadora ni agotadora del tema. Recuerdo para quienes han sido la memoria de la vida en múltiples sociedades mundiales. Posibilidades para el futuro de grandes trabajadoras dentro y fuera de casa. Reconocimiento a lo que cada uno de los varones hemos heredado de las mujeres que nos han rodeado en nuestra vida y que nos explican actualmente como personas. Se lo debemos. Nada piden que no se merezcan y que no les corresponda, por derecho.