Home Destacadas El escondite

El escondite

0
El escondite

RELATOS DE VIDA

Estaba en oscuridad total, ni siquiera una pequeña línea de luz se llegaba a observar, no sabía dónde estaba, no recordaba los instantes previos al lugar en el que ahora se encontraba y que aún resultaba desconocido, porque la penumbra le impedía identificar algo.

Desde que despertó de su letargo, ha permanecido quieta ante el miedo a lo desconocido, sin embargo, la ansiedad y desesperación por no escuchar algún sonido que le de un indicio del espacio que está habitando en ese momento, la alteró.

Intentó abrir los brazos hacia los lados, pero un par de paredes se lo limitaron, quiso extenderlos hacia arriba, y una pared más la obstaculizó, ese instante le desató una angustia aguda que aceleró el latido de su corazón hasta perder el conocimiento.

Al cabo de media hora, despertó con la misma obscuridad aunque ahora recordaba los momentos previos, en los que detectaba que no tenía espacio para moverse, y fue ahí también donde la ansiedad la orilló a tocar y golpear con fuerza los muros de un material parecido a la madera que la mantenían resguardada.

Quiso gritar, pero en cada exhalación de auxilio, el espacio parecía reducirse, el aire se acortaba y su miedo incrementaba, no quería morir y mucho menos sin algún ser querido que le de la confianza para trascender al siguiente campo espiritual.

Esa mezcla de sentimientos y emociones negativos, combinados con el estrés, que la obligaban a pensar en posibles soluciones o salidas a la situación que desconocía, aceleró sus procesos neuronales y una descarga de imágenes fueron recargadas en su memoria.

Ahora lo sabía, intentaba esconderse de los ladrones que estaban a punto de entrar al comercio, a los cuales observó desde las cámaras de vigilancia, corrió al cuarto de preparación de cuerpos y se metió en un ataúd, el cual al cerrarse con fuerza activó el seguro y ahora no puede ser abierto, hasta que el personal del nuevo turno descubran lo sucedido.