- El alcance de las inspecciones internacionales y el ritmo del levantamiento de las sanciones centran el final del diálogo en Viena
Viena.- Las negociaciones de las potencias mundiales con Irán entran en el tiempo de descuento. A punto de expirar el plazo oficial para el acuerdo, el 30 de junio, los negociadores se han dado una semana más para redactar el texto final, hasta el 7 de julio. Para permitirlo, han prolongado hasta esa fecha la suspensión de medidas punitivas contra Irán acordadas en noviembre de 2013.
Es el momento de la verdad, de discutir los detalles que permitirán rubricar el acuerdo o lo harán naufragar. El objetivo es frenar, durante al menos una década, el acceso de los iraníes a la bomba atómica. Los obstáculos no son menores. Primero, cómo verificar que Teherán cumple el compromiso de reducir sus capacidades nucleares. Y segundo, cuándo la comunidad internacional levantará las sanciones que han ahogado la economía iraní. (Agencias)