A su amigo y ex compañero no lo pudieron despedir como se lo merecía, esto debido a las medidas sanitarias por covid-19
Tula de Allende.- “La pandemia nos cambió la vida a todos. Morir hoy de lo que sea causa mucha más tristeza y angustia a los que se quedan”, expresó un hombre, amigo de un vecino de la colonia Pemex que lamentablemente perdió la batalla contra el cáncer.
El hombre que nos pidió no revelar su nombre para evitar controversias por su punto de vista, dijo que al presenciar a distancia del féretro ayer la celebración religiosa de su amigo le había dejado un gran dolor y que seguramente ese mismo dolor sentía su familia, ya que a su amigo y ex compañero no lo pudieron despedir como se lo merecía “Como un grande”, debido a las medidas sanitarias.
La celebración religiosa se llevó a cabo en el atrio frente a la entrada principal a la Catedral de San José. Para cuidar la salud de los asistentes sólo pudieron acudir una treintena de personas, (las más cercanas), para dar cumplimiento a las medidas sanitarias.
“Mi amigo era muy querido, la Catedral hubiera estado abarrotada, pero esta pandemia nos vino a cambiar todo, hasta la forma de morir, la forma de los velorios y los sepulcros”.
El párroco Germán Llamas durante la inusual homilía pidió por el eterno descanso de la persona que fue despedida en medio del dolor de sus familiares y aprovechó para pedir porque la situación mundial de salud se resuelva lo antes posible. Aprovechó para pedir por la fortaleza de todos los trabajadores de la salud y para que los gobiernos tomen las mejores decisiones para que el país recupere la tranquilidad y la economía.