MÉXICO, D.F.‑ La Arquidiócesis de México manifestó que la sociedad exige y demanda el fin de una “partidocracia” frívola y despilfarradora, de una clase que vive de la política y no para la política.
En la editorial del semanario católico Desde la Fe, la Iglesia católica afirma que la sociedad comienza a hartarse de estos abusos y del descaro, “y esperamos que el castigo se vea reflejado en las urnas”, señala.
Indica que la opinión pública está informada del despilfarro en el que han incurrido los representantes populares.
“Viajes parlamentarios, spas, bares y cantinas, restaurantes de lujo y casetas de peaje, así como gasolina, uso de dispositivos celulares, tabletas, gadgets y fistoles de oro, entran en esta asignación de recursos.
“Todavía, en el cinismo y descaro, mientras se pedía austeridad y ajuste por parte de uno de los coordinadores en San Lázaro, sus correligionarios en el Senado celebraron reunión plenaria previa a la apertura de período ordinario en un spa de relajación en Baja California Sur que habría costado, por dos noches de estancia, cerca de 532 mil pesos para conformar, alejados de la atribulada realidad, la agenda del grupo parlamentario”, destacó la editorial.
Resalta que, según las autoridades hacendarias, el recorte de 124 mil millones de pesos al gasto público —casi la mitad de lo presupuestado para el gasto de Petróleos Mexicanos — obedece a las condiciones que se desencadenaron a raíz de la caída de los precios petroleros.
“Se hace creer a los ciudadanos que tendrá un impacto imperceptible, pero el principal golpe lo reciben los grandes proyectos de infraestructura, y por consiguiente, una vez más el crecimiento de la economía mexicana será mediocre y decepcionante”, indicó Desde la Fe.
Sin embargo —advirtió—, esta situación de austeridad parece acelerar las medidas para los otros Poderes de la Unión, particularmente en el Legislativo, en plena carrera electoral de renovación de la Cámara Baja.
Si bien —dice la editorial— el Senado permanece intocable en la 62 Legislatura, la Cámara Alta se suma a esta promoción de la austeridad al recortar los gastos innecesarios y legislar bajo la mayor eficacia posible en el lánguido período que inició una semana atrás y que concluirá el 30 de abril.
La editorial señala que ante el descrédito y los escándalos internos, el mensaje que los partidos quieren proyectar es la enérgica voluntad para “amarrarse el cinturón”, entrarle a los recortes y promover el ahorro.
Empero —agrega—, ambas Cámaras del Congreso de la Unión son sinónimo de opacidad y de falta de rendición de cuentas, faltando así a su promesa de hacer valer la Constitución de la República.
Y es que —precisa—, según el Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2012, publicado durante 2014, persiste la opacidad en la rendición de cuentas bajo las partidas de “Asignaciones a los Grupos Parlamentarios”. (Agencias)