- Ana María acusó que sufrió maltrato por parte del funcionario, durante seis meses, de ocho que duró su relación; sin embargo, debido a la contingencia sanitaria, su caso no ha avanzado.
El pasado 17 de marzo, a días de dar inicio el confinamiento ocasionado por el Covid-19, Ana María interpuso una denuncia por el delito de violencia familiar ante la Unidad de Investigación y Litigación Mixta Tres, en el municipio de Tepeapulco, en contra de su ex pareja, el regidor independiente de dicho municipio, C. A. M. E. Sin embargo, ante la contingencia sanitaria no ha habido avance en la investigación y tampoco procedió la orden de restricción hacia el presunto agresor por un “error” cometido por la autoridad.
La víctima, narró una serie de situaciones que vivió con el denunciado, “Una vez yo me iba bajando de un camión que venía de Pachuca y él, no sé si por coincidencia, iba pasando en un carro. Al verme, salió de inmediato del coche e intentó llevarme, estaba segura que ese día me iba a matar. Afortunadamente me encontraba cerca de mi casa, grité muy fuerte, me tiré al suelo y pataleé, hasta que mi papá llegó. Él aprovechó tumulto que se hizo, se echó a correr y se robó mis pertenencias”, relató Ana María.
La denunciante declaró al Diario Plaza Juárez, “no sé por qué el ministerio público interpuso la denuncia por violencia familiar, cuando es violencia de género lo que sucedió”. Asimismo, indicó que al momento de emitir la orden de restricción en contra de C. A. M. E., quien la elaboró cometió el ‘error’ de señalarlo a él como víctima y no como victimario, por lo que esta no ha procedido, sin que tampoco haya una sanción por el error cometido por la autoridad responsable.
Del 28 de julio del 2019 hasta finales de febrero del 2020, Ana María y C. A. M. E mantuvieron una relación, en la cual, aseguró la víctima, “él se portó cariñoso al principio, sólo durante dos meses. Los seis meses posteriores, fueron de sufrir agresiones casi todos los días”.
“Una vez me privó de mi libertad. Habíamos quedado de vernos porque dijo que quería hablar conmigo. Nos encontramos en la calle, mientras yo caminaba, me abrazó por atrás y me dijo: ‘camina, si no te voy a matar’. Después me llevó a la fuerza a un hotel, donde me amordazó y abusó sexualmente de mí”, detalló Ana María.
Según el violentómetro emitido por el Instituto Nacional de las Mujeres y el Instituto Politécnico Nacional, el presunto agresor inició en el nivel cinco, en donde se advierte que la violencia puede aumentar, además de pasar por el foco rojo, en donde éste encerró y aisló a la víctima. Las agresiones aumentaron al punto de llegar a la amenaza de muerte, forzar a una relación sexual, así como el abuso sexual.
En este sentido, Ana María indicó que su presunto agresor vive a seis casas de la suya y que su familia lo protege, por lo que ella no se siente segura mientras no tenga acceso a la justicia, “para mí las medidas de protección son una burla, ya que se encuentra muy cerca de donde yo vivo, prácticamente somos vecinos”.
Por lo anterior, Ana María denuncia que las autoridades tienen detenida la investigación, pues casi dos meses después de haber ocurrido una de las agresiones más fuertes que sufrió, en donde creyó que la iba a matar, no la han podido valorar por completo, “no me han hecho una valoración psicológica”.
El agresor dice ser “intocable”
“Temo por mi vida y mi integridad, pues mi mamá también emitió una denuncia en su contra y anteriormente él me amenazó diciéndome que si mi mamá no quitaba la denuncia nos iba a matar a las dos”, afirmó la víctima. Del mismo modo, señaló que C. A. M. E. siempre se jactó de tener influencias, y sospecha que es esta la razón por la que la investigación está paralizada en contra del presunto agresor.
Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de enero a marzo del 2020, ocurrieron en Hidalgo seis presuntos delitos de feminicidio en los municipios de Cardonal, Huejutla de Reyes, Metztitlán, Pachuca y Tizayuca. Ana María clama no ser una víctima más de este delito.
Asimismo, la entidad hidalguense se encuentra en el séptimo lugar nacional en llamadas de emergencia relacionadas con incidentes de violencia contra la mujer, con un total de dos mil 245, según la información recabada de enero a marzo de este año por el SESNSP.
Ana María pide a las autoridades darle seguimiento a su caso, pues no quiere ser una cifra más y quedar en la impunidad. Por último, aseveró que responsabiliza tanto al regidor como a las autoridades que han paralizado el proceso de cualquier agresión a ella o a su familia, “quiero que la investigación sea llevada con perspectiva de género y no me involucren en temas políticos, pues yo nada tengo que ver con eso, sólo quiero seguridad”, finalizó.