TULANCINGO
• El hombre finalmente murió, luego de ser baleado el pasado jueves en la colonia Lindavista
Huber G. S., quien fuera herido por impacto de bala el pasado jueves en la zona centro de Tulancingo, finalmente perdió la vida y fue sepultado la tarde del sábado; sin embargo, su sepelio terminó en una pelea campal entre familiares y amigos que lo acompañaron, pero que a su vez, la mayoría, iban ingiriendo bebidas alcohólicas.
Los hechos se suscitaron al interior del panteón municipal San Miguel, ubicado sobre la avenida Hidalgo, a eso de las 13:30 horas; justo después de dar santa sepultura a quien fuera considerado como un “líder” de la Lindavista y que de acuerdo a las autoridades, se dedicaba a la piratería.
Durante el último adiós de quien también fuera conocido como “Matacuas”, fueron entonados algunos temas como el del famoso grupo El Haragán, llamado “No estoy muerto”; pero ya que algunos asistentes convivían a la vez con bebidas embriagantes, los ánimos se calentaron, pasando de los dimes y diretes a los golpes; donde participó la mayoría de unas 70 personas que acompañaron el sepelio.
Encargados del lugar inmediatamente dieron parte a la dirección de Seguridad Pública, a donde se presentaron elementos para tratar de detener la pelea, en la cual, afortunadamente, no hubo heridos de gravedad, ni detenidos.
Para no empeorar la situación, los uniformados optaron por calmar los ánimos y retirar a los presentes del camposanto, para terminar con la gresca ante la incredulidad de los familiares del hoy occiso.
Huber G. S., de 40 años de edad, fue herido de gravedad el pasado jueves en la calle Aldama, a una cuadra del centro de Tulancingo, pero finalmente perdió la batalla la madrugada del pasado viernes.
Los autores del atentado viajaban en una motocicleta tipo cross, misma en la que se dieron a la fuga sin que la autoridad pudiera ubicarlos a pesar del operativo de búsqueda y localización.
Elementos de las policías municipales y estatales coincidieron que el baleado vendía piratería, y confirmaron que, por lo menos en dos ocasiones, estuvo preso por delitos federales, como posesión ilegal de enervantes.