Concluyó en El Cuartel del Arte la exposición Cultura popular y misticismo, integrada por más de 130 cuadros con diferentes impresos donde José Guadalupe Posada dejó su marca imborrable. Esta muestra contabilizó más de 20 mil visitas de personas provenientes de todo el territorio hidalguense, además de algunas de otros estados.
Se trata de una colección del Museo José Guadalupe Posada, muestra del trabajo de quien se considera el grabador más importante y quien hizo muchas aportaciones al imaginario de nuestro país. La museografía y curaduría estuvieron a cargo de Nicol del Valle Cruz y Diana Camargo.
Fue abierta en Hidalgo gracias a los esfuerzos conjuntos entre el gobierno del estado –por medio de su Consejo Estatal para la Cultura y las Artes– y el Instituto Cultural de Aguascalientes, cuyo director es el arquitecto José Guillermo Saucedo.
Durante más de 20 años Posada recreó escenas con motivos de música, canto y baile. El gran baile de calaveras es una de sus grandes obras, pero también están las decenas de cubiertas para las distintas series de cancioneros que muestran su excelente diseño.
En la primera década del siglo XX, Posada ilustró toda clase de documentos, cancioneros, libros, cuentos, volantes, carteles, notas periodísticas nacionales e internacionales, nota cotidiana, nota roja, entre muchas otras. Incluso, se presentan estampas de trabajos editados en España: “La Biblioteca del Niño Mexicano”.
En la exposición de El Cuartel del Arte también se pudieron apreciar algunas reproducciones del trabajo más reconocido de Posada, el de calaveras literarias que don Antonio Vanegas ponía a la venta cada año durante la celebración de día de muertos. De los aproximadamente 20 mil grabados que realizó Posada, tan sólo un 2 por ciento corresponde al tema de calaveras. Y varias de ellas se expusieron en este recinto pachuqueño.