
Con motivo de la celebración del Día de Muertos el próximo 1 y 2 de noviembre, la compra de insumos para la comida y lo que se coloca en la ofrenda ha comenzado, los tianguis y mercados lucen abarrotados, a pesar del riesgo que existe de que la entidad regrese a semáforo rojo; en tanto, los comerciantes hacen lo posible para mantener las medidas sanitarias, pero en algunos casos resulta insuficiente.
La venta de calabazas y camote para la elaboración de dulce va de los 30 a los 60 pesos, también se puede encontrar el copal y sahumerio entre 10 y 20 pesos, la fruta y las flores de cempasúchil se venden en diferentes costos, y mientras hacen las compras, algunos clientes hacen uso del gel antibacterial, pero también hay otros que ni cubrebocas usan.
En el tianguis de San Cayetano, uno de los más grandes de Pachuca, el pasado fin de semana pudo verse la compra y venta de artículos e insumos para las ofrendas: papel picado, veladoras, copaleros, flores, frutas, e ingredientes para hacer el mole, incluso algunas panaderías venden el pan de muerto.
Las guayabas se venden a 2 kilogramos por 15 pesos, o naranja al mismo precio, pues son algunas de las frutas que suelen colocarse para el altar a los difuntos, el precio del mole es de 30, 40 y hasta 60 pesos la bolsita, y el plátano hay hasta de 5 pesos el kilogramo.