Tula de Allende
La Dirección de Reglamentos y Espectáculos ayer clausuró cerca de una veintena de comercios irregulares ubicados en la periferia del puente Zaragoza en la Unidad Habitacional de Pemex (UHP), esto en atención a la queja de vecinos y de las autoridades delegacionales.
En el operativo de clausura de los establecimientos informales 14 de los cuales fueron en locales improvisados y casetas, así como tres que invadían áreas verdes, participaron además de Reglamentos y Espectáculos, al mando de Adolfo Álvarez Templos, las Direcciones de Obras Públicas; Protección Ambiental; Protección Civil y elementos de la Secretaría de Seguridad Pública.
Álvarez Templos dijo que la acción fue realizada en estricto apego a la ley y a solicitud de habitantes de la Unidad Habitacional Pemex, quienes a través de su delegado, Moisés Guillen Noriega, dirigieron un oficio al alcalde, Jaime Allende, en el que denunciaron diversas irregularidades por parte de los comerciantes, además de que estaban sufriendo descomposturas en sus aparatos electrónicos, tras los cortos circuitos, consecuencia del uso ilegal de la energía.
Se hizo hincapié en que los comerciantes de venta de alimentos no cumplían con los mínimos requisitos de salubridad, por lo que los comensales corren el riesgo de sufrir alguna enfermedad al ingerir productos alimenticios insalubres.
Los colonos exigieron el retiro definitivo de las casetas de comercio que han sido colocadas en ambos lados de la que corresponde a la entrada de la avenida Sur, colindante al puente Zaragoza, toda vez que al tirar los comerciantes la basura en el lugar y realizar, tanto ellos como sus clientes, sus necesidades fisiológicas en la misma zona el lugar se ha convertido en un foco de infección.
Los vecinos también expresaron su inconformidad por la afectación a las áreas verdes, mismas que han sido utilizadas para colocar puestos de comida.
Adolfo Álvarez Templos, al ordenar la colocación de los sellos de clausura en los establecimientos ubicados en zona federal de la ribera del río Tula, aclaró que con anterioridad se hizo llegar a comerciantes, de parte de varias direcciones, documentación en la que se solicitaron sustentar los permisos oficiales por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y que en ningún momento se acercaron al Gobierno Municipal.
Al respecto, los comerciantes dijeron que ellos no tienen el documento de la concesión del espacio, sino que a ellos les renta un particular del que no quisieron revelar su nombre, pero que aseguran les cobra de 2 mil a 7 mil pesos mensuales, de acuerdo al espacio que utilizan y al giro comercial instalado.
En su momento, el titular del área de Protección Ambiental, Horacio Olguín Luna, afirmó que los citados comerciantes “no cuentan con el documento que acredite el visto bueno del área a su cargo y reprobó el que los negocios estén ubicados en áreas verdes y de uso común.
Por su parte, Luz del Carmen Segura Mejía fue enfática en la exigencia del cumplimiento de las medidas de higiene necesarias en la venta de alimentos, establecidos en la Ley de Salud en el estado de Hidalgo, y adelantó que su incumplimiento será sujeto a vigilancia sanitaria por parte de la Comisión para la Prevención de Riesgos Sanitarios (Copriseh).
Eliseo Segura Jiménez, director de Protección Civil, hizo saber a los comerciantes que existen serios riesgos, no sólo para los comerciantes, sino para los clientes al estar establecidos sus negocios en la ribera del río, lo que podría provocar un deslave y las consecuencias podrían ser fatales, sobre todo cuando el cuerpo de agua sube a su máxima capacidad y eso provoca el reblandecimiento de la tierra.
Respecto a la Dirección de Obras Públicas, los vecinos lamentaron que no haya clausurado las construcciones irregulares que se han edificado y que eso ha permitido que se construyan locales en la zona, los cuales son subarrendados por la persona que se dice propietaria de la concesión que le otorgó Conagua, en lo que corresponde a la ribera del río Tula, a la altura del puente Zaragoza.
Cabe hacer mención que durante el operativo también estuvo presente el regidor de la Comisión de Comercio, Víctor Villagrán Ruiz, quien señaló que ya era tiempo que las direcciones involucradas actuaran para poner orden a la serie de irregularidades que se están cometiendo en torno al comercio ambulante, que no es exclusivo de esa zona, sino de varias comunidades, colonias y el centro de la ciudad.
Villagrán Ruiz dijo que ya basta de que se compadrazgos y padrinos para infringir la ley, por lo que pidió que los funcionarios apliquen la ley conforme a derecho.
Posterior a la clausura un grupo de comerciantes en su mayoría mujeres acudieron a la Dirección de Reglamentos y Espectáculos, para solicitar se les permitiera seguir vendiendo sus productos en la zona federal, ya que ellos no tenían ninguna culpa de las irregularidades, debido a que pagaban una renta y con la delegación contribuían con sus cooperaciones.
Sin embargo, Adolfo Álvarez Templos fue enfático al señalar que en todo momento se han respetado los derechos de los comerciantes, pero reiteró que el retiro del comercio ambulante en ese lugar es definitivo y que se hará conforme a derecho, debido a que la concesión del espacio la Conagua se lo dio para un vivero no para que subarrendara y menos para que construyera locales comerciales.