
Ante el rumor de que pronto Hidalgo regresará al color rojo en el semáforo epidemiológico de la autoridad sanitaria federal, lo que se traduce a posibles cierres de comercios que no son esenciales, así como posibles restricciones a las ventas callejeras como son los tianguis y comercio ambulante, la gente de Pachuca y de otras partes de la entidad como Tulancingo, Ixmiquilpan e incluso Huejutla, han decidido salir a hacer las compras y relajar las medidas sanitarias.
El panorama que se podía apreciar durante las semanas en que la capital hidalguense estuvo en semáforo rojo fue de mucho relajamiento, las calles nunca lucieron vacías pero podía verse la disminución de la gente; sin embargo, a partir de la llegada del color naranja, la concurrencia volvió.
El proceso electoral reciente también fue una señal para que mucha gente especulara sobre la realización de las elecciones en plena contingencia sanitaria y los posibles intereses políticos que esta acción traería “detrás”, por lo que relajaron algunas medidas de sanidad; a esta situación se agregó el reciente “Buen Fin” y ahora las declaraciones del titular de la Secretaría de Salud sobre el incremento de contagios y de casos sospechosos de Covid-19.