- Se posiciona como el plan más demandado de la icónica ciudad brasileña, en plena época de pandemia.
Los cariocas pudieron celebrar ayer del tradicional día de los enamorados con la magia del autocine, un plan que, tras años de ausencia, volvió con fuerza a Río de Janeiro y se posiciona como el más demandado de la icónica ciudad brasileña, en plena época de pandemia.
Cientos de parejas llegaron en sus vehículos para disfrutar del original plan, que además de las proyecciones cinematográficas, incluyó, espectáculos artísticos y conciertos de DJ en dos sesiones que agotaron la boletería.
Una gigantesca pantalla de 650 pulgadas permitió que el público pudiera ver sin problemas “Entre navajas y secretos” y “Dirty Dancing”, las películas programadas para el viernes.
En los descansos, los espectadores disfrutaron de espectáculos circenses y al final de las proyecciones la fiesta se prendió dentro de los vehículos con “The rock bar DJs” y “Loveband”, los conciertos que complementaron las cuatro horas de entretenimiento de cada sesión.