- El Estado Islámico y un grupo escindido de los talibanes paquistaníes se atribuyen el ataque sectario
Dubái.- Al menos 45 personas murieron ayer en Karachi, la ciudad más populosa de Pakistán, en un atentado sectario del que se ha responsabilizado el Estado Islámico (EI), después de que inicialmente se lo atribuyera una escisión de los talibanes paquistaníes. Los agresores, media docena de hombres en motocicletas abordaron un autobús que trasladaba a trabajadores de la minoría ismaelí, una rama del islam chií, y disparado contra sus ocupantes. En Pakistán, cuyo Gobierno lleva una década amenazado por los grupos extremistas suníes, no es infrecuente que varias organizaciones reclamen el mismo ataque.
“Gracias a Dios, 43 apóstatas fueron muertos y casi otros 30 heridos en un ataque de los soldados del Estado Islámico contra un autobús que transportaba a gente de la rama chií ismaelí… en Karachi”, según un comunicado del EI difundido por sus simpatizantes en Twitter. Ese grupo ya firmó el asesinato de tres soldados paquistaníes a principios de abril. (Agencias)