Refiere Edgar Espínola, que esta medida no representa alguna novedad: “la GN era parecida a tener al Ejército en las calles”
A raíz del decreto presidencial en el que se dispone del Ejército y a las Fuerzas Armadas para las tareas de seguridad pública, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Hidalgo (CCEH), Edgar Espínola Licona, consideró que esta medida es una muestra de que el presidente Andrés Manuel López Obrador “se está dando cuenta que al crimen organizado hay que tratarlo con mano dura”.
Sobre ello, el representante empresarial afirmó que, a pesar de que el presidente López Obrador decretó en un inicio el acuartelamiento de las Fuerzas Armadas, cuando en los dos sexenios anteriores se tenía una presencia importante de estos elementos en las labores de seguridad pública, la creación de la Guardia Nacional en esta administración dio la impresión de que el Ejército seguía en las calles.
“Disfrazaron a la Guardia Nacional de una policía civil con mandos y elementos militares, y eso era muy parecido a que el Ejército siguiera con las labores de vigilancia en las calles; pero el hecho de que se reformaran los artículos transitorios del acuerdo del año pasado con el que hacen regresar a las Fuerzas Armadas a las calles, pues ya se vio por qué”, declaró.
En ese sentido, aseveró que el hecho de que el Ejército volviera a las labores de vigilancia es una señal de que el Gobierno Federal admitió que se requieren medidas más férreas para contener la inseguridad y al crimen organizado, “porque realmente el fuchi, guácala, ese tipo de comentarios realmente no está funcionando, se dan cuenta que al crimen organizado hay que tratarlo con mano dura”. No obstante, aseveró que, de no aplicarse una coordinación entre las fuerzas de seguridad, los gobiernos estatales y los municipales para perseguir a los grupos delincuenciales, se podría repetir la historia que ocurrió durante en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa y su guerra contra el narco.