Las cerca de 80 mil toneladas de llantas que se encuentran en un predio y que son destinadas a alimentar los hornos de la cementera Cruz Azul, no representa ningún riesgo para la seguridad de la población.
Las cerca de 80 mil toneladas de llantas que se encuentran en un predio en el municipio de Atotonilco de Tula y que son destinadas a alimentar los hornos de la cementera Cruz Azul, no representa ningún riesgo para la seguridad de la población ni la preservación del medioambiente, así lo dio a conocer el director de Relaciones Internacionales de la Cámara Nacional Cementera (Canacem), Luis Guillermo Colín Villavicencio.
Lo anterior luego de la reunión con el presidente de Coparmex en Hidalgo, Ricardo Rivera Barquín en donde se exhortó a las autoridades municipales la presentación de las tablas catastrales para el pago del impuesto predial.
Colín Villavicencio, subrayó que estudios realizados por autoridades ambientales han demostrado que el simple almacenamiento de las llantas no causa daños ambientales, y prueba de ello, son los permisos oficiales con que cuenta Cruz Azul para el almacenamiento y aseguró que la cementera cuenta con todo un protocolo para atender una contingencia de este tipo.
“Las cementeras, al tener acumulados productos de este tipo, tienen todos los planes de manejo de contingencias para poder tener controlados los riesgos, las autoridades federales, difícilmente autorizan el almacenamiento de este tipo de productos si no se cuenta con esos protocolos de manejo de posibles contingencias”.
Asimismo, aseguró desconocer la existencia de la asociación México, Comunicación y Ambiente, la cual presentó hace unas semanas una denuncia a la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proespa), por el riesgo ambiental que representa este almacenaje de llantas.
“Como Cámara del Cemento sólo sabemos de la nota que apareció en los medios; no sabemos la procedencia de esa organización ONg ni qué intereses específicos tenga”.
Finalmente, subrayó que en estos casos las empresas ventilan individualmente sus asuntos, y sólo cuando se considera que el problema podría replicarse en otras empresas afiliadas, entonces interviene la cámara.