ALFIL NEGRO

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(En 47 días registro del candidato a Gobernador)

OMAR FAYAD Y EL EJERCICIO DEL PODER


Hoy “DIARIO PLAZA JUÁREZ”, cumple once años de haber nacido y de estar saliendo todos los días para llevar información y opinión sin faltar un solo día en todos estos años. Desde este logro que no es menor, celebramos esta fecha con alegría y con renovada fe de seguir en esta tarea fortaleciendo los caminos en tecnología y métodos para seguir sumados a la marcha de Hidalgo. Desde aquí un abrazo cariñoso a JAVIER el iniciador de este sueño y a MARTÍN el actual director, con la certeza de que nos celebramos y nos abrazamos con la emoción de saber que todos los días damos lo mejor que tenemos, que son nuestros sueños y nuestra emoción, para que esta casa nuestra sea mejor para todos. A los que se han sumado a este esfuerzo y sin cuya ayuda no sumaríamos once años, muchas gracias desde el fondo de nuestro corazón.

Y vayamos al tema de este día que no es menor…

El estilo alegre y festivo del candidato del PRI Omar Fayad ha creado la falsa expectativa en los grupos que tradicionalmente se apoderan de los puestos importantes del gobierno estatal que ” la cosa será fácil” y sin mayor problema confiados en su largo colmillo y en su experiencia de años de vivir en un supuesto servicio a la sociedad para tener nómina generosa y poder por tradición.

Desde luego esta suposición es una falta de respeto para con Fayad que si bien ha afirmado que no cambiará su estilo de hacer política y se conducirá igual que siempre, también ha dicho que para el ejercicio del poder se conducirá con mano firme pero siempre escuchando a la ciudadanía.

Así que desde ya los grupitos de acaparadores de puestos y cargos están avisados de cómo y por dónde pueden venir las cosas con el que será con toda seguridad el nuevo gobernador.

UNANUEVA GENERACIÓN DE POLÍTICOS

Por lo que se puede colegir de lo dicho por el candidato del PRI la exigencia de quienes estarán con el en el sexenio que viene y como parte fundamental sin la cual suponemos no habrá cabida en el Equipo Fayad será la de estar muy cerca de la gente, pero en sentido real, no como pose o en actos teatrales, sino en actitudes de auténtico compromiso con la gente.

¿CÓMO ES OMAR?

Para nadie es un secreto “el estilo Fayad”, porque todos lo conocen y porque se prestó incluso para cuestionamientos en los días de precampañas porque hubo quienes juzgaron negativo tanto contacto con la ciudadanía convencidos de que el depositario del poder debe estar oculto para guardar el misterio del dueño del rayo, y que sólo debe aparecer en circunstancias especiales.

Omar pensó lo contrario, que quien quiere mandar y ejercer el poder lo hace desde los ojos y las manos de la gente y por lo mismo necesita estar con la gente, convivir con ella, saber de viva voz qué le duele y qué le alegra y eso solo se aprende estando con la gente, oyéndola, caminar con ella, como lo hizo Omar.

Por eso y sin duda se puede decir que es el candidato de la gente. Por la gran aceptación que tiene y que las encuestas gritaron una y otra vez en su lenguaje numérico que en algo o en mucho debieron ayudar a la decisión del PRI para decidirse por el para su candidatura.

El candidato es anti solemne por vocación, pero no falto de seriedad cuando debe serlo como lo demostró una y otra vez en la Cámara de Senadores en donde desde la presidencia de la Comisión de Seguridad dio batallas que se guardan como parte de la historia legislativa, lo mismo en los importantes cargos que ha tenido. Con seriedad, pero al final sin perder su modo de ver la política y de dar cumplimiento a lo que ha dicho ” soy como soy y no voy a cambiar, porque así me acepta la gente y quiero estar con la gente”.

Y mal haría en cambiar, porque la gente aprobó en las encuestas al Fayad alegre, festivo, atento, educado, que escucha y se da tiempo para tomarse fotos con todo mundo y que no hace del cargo o del puesto una barrera para mirar desde las alturas a los demás. Quizás ese acercar el poder a los ciudadanos es lo que le ganó tantas simpatías y que ahora le compromete a tener un gabinete del mismo corte y del mismo estilo en donde el trato déspota y las actitudes de divinidades de los señores funcionarios no tienen cabida y menos las exigencias de cuotas de cargos por apellidos o por tradición, cuando lo que hace falta es calidad humana y sentido real de servicio a los hidalguenses.

A CAMBIAR

La actitud de algunos funcionarios de gobierno y del PRI, que se sienten soñados y hechos de materia diferente a los demás mortales, o dueños de los cargos o secretarías por el apellido que llevan parece que toca a su fin si se toma en cuenta que las exigencias que todo indica pondrá el que será nuevo gobernador serán aparte de capacidad, las de la sencillez y la cercanía real no fingida con el pueblo, asunto que a algunos de los que desde ya se apuntan para los cargos fuertes por tradición y casi por exigencia histórica no se les da porque por sexenios han disfrutado de muy buena nómina sin necesidad de pueblo.

La cuestión es que el gobernador que está por entrar es todo pueblo y que hace de este contacto una forma esencial de hacer política y que si alguien quiere caminar con él tendrá que hacerlo por ese camino y no hay por lo que se ve otras veredas y que por lo mismo la beben o la derraman.

MANO FIRME

No faltan los que discurre que la tienen fácil en sus intenciones de poder o de dinero con Omar por su estilo y forma de ser que permite el fácil acceso, de tal manera que ya se sienten los dueños del destino del estado por la importancia que tendrán dada su cercanía con el nuevo gobernador y la “influencia” que piensan tienen en el. Para todos estos “vivos” señalo que sí bien no cambiará su modo de hacer política en el ejercicio del poder lo hará siempre con mano firme porque se tratara de tomar decisiones en lo que no debe haber dudas.

Malas noticias para algunos santones que por muchos años han sido o piensan que son los que deciden el paso del estado desde su infinita sabiduría. Malas noticias para algunos comunicadores que ya veían con el timón del barco en las manos y para algunos otros que hacían las grandes cuentas en el manejo de Hidalgo en un sexenio que les dejaría montones de dinero.

Porque sucede que si bien escuchará a todos, al final quien decidirá será él en su calidad de gobernador con un principio rector: que el gran beneficio sea para la gente, nadie más por muy importante que sea.

Y es ahí donde los cosechadores de dinero y de poder tuercen el rabo como dice la frase popular, porque quien manda en nombre del pueblo no se equivoca, aunque deje en el camino a los de apellido ilustre y a los grupitos de poder de siempre, o a los iluminados que desde ya sienten que tienen el poder, sinsabor que la mano firme actuará siempre con mano firme, tal como aprendió de maestros como el hombre de Real del Monte Jesús Murillo y de Miguel Ángel Osorio que no por algo está muy cerquita de Los Pinos.

Malos maestros no tuvo.

Y algo o mucho, les aprendió.