ALFIL NEGRO

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SABER DECIDIR, OBLIGACIÓN DEL QUE TIENE  EL PODER 

El que tiene el poder por encargo del pueblo, tiene la obligación de saber decidir con sentido de justicia y de responsabilidad social, buscando en sus decisiones el bien de la mayoría, y en muchas ocasiones con el resentimiento de algunos que casi  por regla general están en contra de todo y a favor de nada.

En el caso de Hidalgo, y en el caso de la pandemia, el gobernador Fayad tiene la responsabilidad de decidir junto con su equipo de trabajo, lo que mejor resulte para el bien de los ciudadanos, en algún momento hasta con el enojo de algunos que consideran que no se les debe afectar en sus derechos, como sucedió cuando se puso en marcha el “Hoy no circula”, que dio paso a las grillas de politiquillos como los del Grupo Universidad, que hasta  importaron a Fernández Noroña para que viniera a Cuestionar el  programa, porque según su sabiduría lastimaba los derechos humanos de la gente y se prestaba para corrupción.

Desde luego no influyó en nada para cambiar el programa.

Pero la pandemia se disparó en los últimos días en contagios (ayer ya bajaron un poco) lo que motivó al gobernador a anunciar medidas fuertes para frenar la cadena de contagios, como el endurecimiento del Hoy no Circula, y otras en relación con establecimientos comerciales donde la concentración de gente es mayor.

Por cierto que en las medidas relacionadas con el cierre de establecimientos, hace falta mayor claridad para no dejar dudas.

Es un acierto que no se mida con la misma vara a todos los municipios porque no todos están en la misma situación, y por lo mismo hay medidas que son urgentes en determinados municipios como Pachuca, Mineral  de la Reforma, Tulancingo, Tizayuca, Tula y otros  y otros que no presentan cuadros tan urgentes.

Involucrar a los alcaldes es una decisión afortunada porque además del signo de respeto a su investidura, es sumarlos de manera efectiva a estas decisiones.

Sólo así, con decisiones fuertes y responsables será posible salir de este hoyo. 

Y desde luego no es cuestión de gustos sino de responsabilidad con medidas que deben nacer de las decisiones que debe tomar el que manda.

El poder seguramente es eso, decidir por donde avanza el barco para el bien General.