ALFIL NEGRO

0

HE TENIDO EL TIEMPO

Estar encerrado en casa 

Me ha dado tiempo de tanto 

Que por las prisas de antes

No miraba con cuidado,

Y con calma y con sonajas

veo los ojos de mi esposa

siempre bella y luminosa,

como siempre los recuerdo,

dos gorriones juguetones

que vuelan y miran fijos, 

la vida, los hijos… todo

He mirado con cuidado 

la sonrisa de mis niños,

sus almas de plata pura

sus sueños, cometas sueltos,

sus pasos de peregrinos

en Compostela y la villa,

y me alegra verlos fuertes,

corazones de diamantes,

colibríes de vuelo fiero,

pero siempre generosos,

sensibles con los que sufren

y tiernos con los pequeños…

He tenido tiempo y horas

para conocer al viento,

lo conozco y sé que viene

del Chico o de Real del Monte,

porque no es el mismo viento 

el que corre por las tardes

el del Real o Tecozautla,

uno es tierno, suave y dulce

manzanas desde Omitlán, 

y el otro es corcel de fuego

que invade todo a su paso,

vestido de bosque y niebla

Sierra Madre del oriente 

Y mi sierra de Pachuca,

donde a veces duerme el viento

y despierta enfurecido

y baja del arbolito o baja del Atorón.

Conozco el canto de bronce

de las iglesias y templos,

ángeles con voz de hierro

que nos recuerdan cantando,

que en estos tiempos de llantos

le gritemos al que manda, 

que se nos hunde la barca,

para que ordene amoroso

a la tormenta que humilde

enmudece sus tambores

porque lo ordena el Señor.

Me ha dado tiempo de tanto,

que conozco las canciones

de las aves que en las tardes

juegan en mi árbol de peras

con sus guitarras de sueños

Y sus arpas de milagro…

Y en las noches, veo la luna

que rueda desde los cerros,

moneda de plata y oro,

Piñata de mi Pachuca,

más hermosa que las lunas

de Finlandia o de Laponia,

del Tíber o del Río Sena,

porque esta luna nuestra

tiene sabor de Huejutla,

de su cecina y bocoles,

de pastes de Real del Monte,

de chinicuiles de Apan,

tortilla redonda y pura

del comal de las cocinas,

Que baila huapango y sones

y llora con las familias

cuando las hiere una pena…

He tenido tiempo y vida

para ver pasar la vida,

Y agradecer lo que tengo

al Señor de la Esperanza,

Mientras en la calle suena

“panadero con el pan”

O tamales de Oaxaca…

Es la vida la que pasa

Es la vida que se queda…