EL COVID 19 EXHIBE A LOS GRILLOS
• Parece que nadie en su sano juicio puede cuestionar las acciones que el gobierno de Omar Fayad lleva a cabo
El caso del coronavirus tiene la virtud, por lo que significa de reto para los que tienen responsabilidades con la comunidad, de mostrar quiénes tienen altura para ser líderes en estos momentos en que el barco sufre el embate de la tormenta y a los grillos, que en momentos como estos, no mueven un dedo para hacer algo en favor de quienes en sus ambiciones de poder, dicen representar en sus demandas.
Los primeros, los que dan soluciones y enfrentan con altura el problema, son con toda seguridad los que valen la pena y los que saben lo que significa el poder, en el sentido fundamental de servir a los demás.
Los otros, los que buscan y han buscado el poder para sus grupos o para sus beneficios, permanecen, o bien en silencio haciéndose los occisos e invisibles, o bien buscando con lupa, como es su costumbre, lo que pueda significar restarle puntos a quien lo está haciendo bien.
Parece que nadie en su sano juicio puede cuestionar las acciones que el gobierno de Omar Fayad lleva a cabo para enfrentar esta pandemia, porque se sienten en tiempo y forma, bien pensadas y con la responsabilidad de adelantarse a los hechos, en una evidente política de prevención, que habla de funcionarios atentos a lo que pasa y decididos a dar la batalla desde el inicio que es la de prevenir los contagios.
El programa “OPERATIVO ESCUDO”, EL HOSPITAL DE RESPUESTA INMEDIATA, con instalaciones inflables y dotado de toda la tecnología para atender a quienes pudieran resultar contagiados y dieran positivo, es sin duda una respuesta buena para el virus y un factor que crea tranquilidad en la población, porque sienten que tienen buen capitán en el barco con instalaciones con personal adecuado y medicamentos, que pueden dar solución a este problema.
Un acierto ha sido el manejo adecuado de la información, con apoyo fuerte en las redes sociales, que lo mismo, sobre todo en la cuenta del gobernador, y de Salud, orientan sobre lo que se está haciendo, que sobre lo que uno como ciudadano debe hacer, porque aclaran y cierran la puerta a los cientos de opinadores de celular, que con la mano en la cintura se convierten en especialistas para curar el virus, en la mayoría de las veces con verdaderas ocurrencias sin ningún sustento que les de validez.
Seguramente, para evitar estas situaciones, o las ansias de quienes quisieran que los contagios escalaran para dar la nota fuerte, en la lógica de quienes dicen que la feria del pueblo no estuvo buena porque no hubo muertos, es que el Jefe del Ejecutivo ha declarado, con todas sus letras, que la información oficial y por lo mismo, la que tiene validez, sólo la darán el propio Gobernador y la Secretaría de Salud.
¿Y LOS GRILLOS? Guardan silencio.
Los que tradicionalmente cuestionan los actos de gobierno, los que en todo le encuentran prietitos al arroz, los que son expertos en la paja en el ojo ajeno y nunca ven la viga que traen en los suyos, se hacen los desaparecidos y están más atentos a la cuestión electoral para pelear los puestos de poder, sin que hagan nada para sumarse a la política estatal contra este virus.
Los que tradicionalmente hablan y opinan de todo, y desde sus colores o grupos reprueban todo y escudriñan los costos de los actos de gobierno, para rasgarse las vestiduras por el gasto que tachan de irregular, con toda seguridad le buscan algo para descalificar el hospital inflable y le ruegan a sus dioses para que con el aire que hace en Pachuca se caiga, para entonces reclamar y pedir juicio político contra el Ejecutivo. Es su estilo.
Pero los ciudadanos ya los ubicaron y saben quiénes son, porque muchos de ellos atendiendo las órdenes de su jefe, dejaron diputaciones para ir por la cosecha de alcaldías.
Pero parece que las cosas han cambiado y que las urnas electorales serán guillotina para las cabezas de vivos y abusivos. Finalmente, el voto es premio y ajuste de cuentas.
Que cada quien cosecha lo sembrado.