85 MUERTOS, 72 HERIDOS,
¿QUIÉN ES CULPABLE?
El viernes 18 de enero de 2019 será recordado como una fecha negra, de llanto,dolor y muerte en nuestro estado de Hidalgo, particularmente en San Primitivo, municipio de Tlahuelilpan donde de acuerdo a datos hasta ayer, domingo 20, se contabilizaban 85 muertos y 72 heridos, que convierte a este caso en el más trágico en la historia de Hidalgo, que apenas hace unos días cumplió 150 años de haber sido creado por un decreto del entonces Presidente Benito Juárez.
Encuadrado este acontecimiento en el marco de una lucha frontal del gobierno de la República contra los huachicoleros, en todas sus expresiones, pero principalmente contra los delincuentes de cuello blanco, que desde sus círculos de poder político o económico pudieron saquear al país nada más en el 2018 por más de 60 mil millones de pesos en el robo de combustibles, obliga a darle a estas muertes de hidalguenses su dimensión justa en que por lo menos podamos evaluar con los datos que se tienen las responsabilidades que se tienen en el hecho y las culpas que deben existir en el caso San Primitivo.
¿SON CULPABLES LOS CIUDADANOS?
Son responsables de haberse expuesto al peligro de lo sucedido pese al exhorto de los elementos del Ejército, sobre los riesgos de estar en un lugar peligroso con las consecuencias que ahora sabemos todos.
El saquear el combustible que se regaba se ha convertido por desgracia en una práctica que se siente como NORMAL, incluso lo que parece más preocupante, se ve como un derecho ciudadano, de tal manera que estas oportunidades crean un escenario en el que hay que ponerse “vivos” para sacar algún provecho.
A lo mejor esto explica la presencia de hombres con su familia incluso niños y mujeres, no sólo con cubetas y otros recipientes para acarrear el combustible. Se dieron casos en que se dice que llegaron hasta con camionetas para llevarse la gasolina.
Incluso no es aventurado pensar que algunas personas pudieran colaborar con ésto por las ganancias económicas que les significaría, sobre todo por la situaciones de pobreza y escasas oportunidades para desarrollarse en que se dan sus vidas.
El hilo siempre se rompe por lo más delgado y fue lo que pasó en San Primitivo, sin dejar de ver y aceptar que en todo caso lo que se siembra se cosecha.
EL EJÉRCITO
Todo indica que actuaron correctamente, llegando a tiempo al lugar de los hechos y de haber cumplido con su obligación de advertir a los pobladores que se retiraran por el peligro que representaba el combustible.
Por desgracia no fueron atendidas sus recomendaciones y los ciudadanos que llegaban por cientos, se informa en notas periodísticas, en forma hasta violenta se confrontaron con los militares que para evitar acciones de fuerza los dejaron pasar con todo lo que resultó después como consecuencia.
La actitud de violencia contra el ejército no es nueva en Hidalgo, y de eso hay un hecho reciente en Santa Ana Ahuehuepan del municipio de Tula, donde los habitantes retuvieron a tres militares por la muerte de una persona en el enfrentamiento de los militares contra huachicoleros.
A los militares los golpearon y amenazaron con linchar a quien consideraban agresor.
Confrontarse contra las autoridades es una actitud que no es nueva en el estado, sobre todo en el Valle del Mezquital, dónde esta forma de actuar es alentada por líderes políticos de la región.
Para evitar hechos de enfrentamiento los militares se hicieron a un lado dejando el camino libre para el saqueo.
OMAR FAYAD
El gobernador tuvo y tiene una actitud responsable en los acontecimientos. Desde el conocimiento que tuvo del hecho procedió atinadamente y después del accidente encabezó con eficacia la presencia del gobierno estatal y todas sus dependencias, atendiendo el problema de tal manera que el propio Presidente reconoció su trabajo.
AMLO
El Presidente ha tenido una actitud responsable en estos hechos. Incluso estuvo en San Primitivo y se mantiene al pendiente atendiendo la situación y reiterando que la lucha se mantiene contra los ladrones de combustible.
¿Y ENTONCES?
Todo indica que la causa fuerte de todo lo sucedido son los huachicoleros de cuello blanco y grupos delincuenciales mayores, que tienen la llave para negocios multimillonarios ilícitos, con poder grande en dineros y de otro orden. Son de hecho los que pueden por influencias y poder tener manejo ventajoso de ductos, pipas, gasolineras y robo con ventaja de gasolinas y distribución sin que les pase nada por la corrupción que provocan en autoridades, sindicato, personal de refinerías, dueños de gasolineras, policías y autoridades.
Por lo menos se puede sospechar.
Y en este tsunami de corrupción entran por desgracia mucha población de comunidades, municipios, ciudades y estados donde alcanza su presencia corruptora.
Por lo mismo si de verdad la muerte de estas hasta ahora 85 personas tienen un fruto para México y para Hidalgo, el presidente no debe bajar la guardia en esta batalla en que pescar charales no tiene sentido… lo bueno será que caigan los peces gordos.
Solo entonces los muertos de San Primitivo descansarán en paz.