Tula de Allende
Carlos Benítez Olivares, secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Tula, reconoció que los cambios que se realizaron durante su ausencia, mientras se encontraba en la capital del estado en el curso sobre el Nuevo Sistema de Justicia Penal, causaron incertidumbre y confusión al interior de la corporación, pero que tras dialogar con el alcalde, Jaime Allende González, le ratificó su apoyo al frente de la corporación.
Cabe recordar que Benítez Olivares durante las últimas dos semanas durante las mañanas acudió a la capital del estado a tomar el curso sobre el Nuevo Sistema de Justicia Penal, con la finalidad de replicar posteriormente los conocimientos al personal operativo y policial sobre la forma en que tendrán que actuar para coadyuvar en la nueva impartición de justicia, con la que se busca recobrar la confianza de la ciudadanía en las instituciones.
Sin embargo, durante su ausencia, al interior de la corporación se registraron, sin tomarlo en cuenta como jefe policíaco, una serie de movimientos que los propios uniformados revelaron estuvieron encabezados por el alcalde, Jaime Allende González, en coordinación con algunos mandos medios.
Incluso durante toda la mañana del viernes el edil permaneció en reunión con varios de los elementos en la sala de juntas, ubicada en la parte alta de la corporación, ordenando entre los movimientos la remoción de la secretaría particular de Benítez Olivares y varios elementos que se encontraban en el área administrativa, quienes fueron enviados a vialidad y a parquímetros.
Algunos de los uniformados que fueron removidos señalaron que no están en contra de los movimientos, ya que los cambios siempre son necesarios hasta para ellos mismos, pero que la situación les creó preocupación e incertidumbre por que no se tomó en cuenta al jefe policíaco, quien al final es el responsable de la seguridad del municipio.
También comentaron que los movimientos se hicieron por estrategia de intereses personales de algunos mandos medios que “manejaron” al edil, y que con ello se estaba desprotegiendo varios sectores de la seguridad.
En entrevista previa a la reunión con el edil, el comandante Carlos Benítez Olivares puntualizó que efectivamente se había ausentado por horas durante dos semanas de curso, pero que eso no significó que se hubiera desentendido de su responsabilidad, además de que el Edil, en todo momento, estuvo enterado de que acudía al curso y que él mismo le autorizó.
Dijo que efectivamente le sorprendieron los movimientos sin que se le haya tomado parecer, pero que desconocía si efectivamente el Alcalde había ordenado los cambios, por lo que acudía a reunirse con él para conocer su postura, toda vez que no se puede descuidar la seguridad de la ciudad.
Precisó estar consciente de que había que hacer rotación de personal, pero no precisamente en las áreas en que se realizó, pero que él simplemente acata la disposición del Edil, pero que le explicaría con estadísticas y a detalle el porque no es factible tal o cual remoción y porque no se debe de colocar a cierto elemento, ya que cada sector requiere de un perfil.
Comentó que a su llegada efectivamente varios de los oficiales ignoraron sus indicaciones y que por eso la urgencia de reunirse con el Presidente Municipal, tras las confusiones que generan gente que nada tenía que opinar en la rotación y que derivó en que el fin de semana se quedarán descubiertos algunos lugares.
Carlos Benítez señaló que si en la mesa estaba su remoción del cargo el simple y sencillamente acataba ordenes de su superior que en este caso es el edil y que no había mayor problema de que tuviera que irse, pero que las cosas se deben hacer bien para no genera incertidumbre ni en el cuerpo policíaco y menos entre la ciudadanía.
Más tarde se conoció que luego de la reunión entre el Edil y el Jefe Policiaco esté fue ratificado en el cargo y que además se sabe fue respaldado por el secretario de Seguridad Pública en el Estado, Alfredo Ahedo Mayorga, como parte de las acciones que las corporaciones realizan de manera coordinada en beneficio de la seguridad de los hidalguenses.