Home Nuestra Palabra Miguel Rosales ¿Administración por ocurrencias…o justificación de funciones?

¿Administración por ocurrencias…o justificación de funciones?

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Reza un refrán popular que no hay borracho que coma lumbre, y esto quedó de manifiesto con la iniciativa 3 de 3 que se presentó en el Congreso, concerniente la urgente necesidad de reconstruir la confianza ciudadana a través del compromiso y transformación de la clase política en nuestro país, materializada a través de la llamada Ley anticorrupción.

 

 

Pero en el Senado no le dieron la debida importancia, Yo diría que mañosa y sospechosamente no le dieron la debida importancia; y como siempre sucede en aquellos casos en que algo o alguien pretende trastocar los intereses de “nuestros empleados” los políticos profesionales, le dan largas al asunto, esperando que el tiempo lleve al olvido la molestia que motiva las iniciativas.

 

Y en este caso, se siguió con la misma estrategia, tomaron como pretexto que concluyó el periodo ordinario de sesiones y más rápidos que la entrega de una pizza se salieron por la tangente y emprendieron la graciosa huida para no verse involucrados en la toma de decisiones, espero no ser mal pensado, pero ¿acaso pretenderán que esa iniciativa vaya a parar a la congeladora?.

 

No obstante que todos ellos se desgañitan gritando a los cuatro vientos que han dado resultados”, sin embargo esos famosos resultados jamás se reflejan en la sociedad, por lo que la carabina de Ambrosio y estos legisladores es exactamente lo mismo.

 

La administración pública en general se ha convertido en una especie de apaga fuegos, cuyos actos están sustentados en la prueba-error, y por las decisiones tan inverosímiles que se toman, pareciese que nunca existió un estudio de factibilidad, o si acaso lo hicieron, da la impresión que lo elaboraron “con las patas” y  no con la cabeza.

 

Estamos en plena campaña política, y al escuchar a quienes se encuentran en contienda, mucho me temo que nos viene otra época de ocurrencias políticas, pues incluso en sus compromisos se encuentra implícito el reconocimiento de que el actual funcionario y futuro predecesor del que gane la elección, está haciendo las cosas bastante mal, están pateando el pesebre porque ese futuro predecesor salió de las filas del mismo Partido.

 

Los pachuqueños somos testigos de esas ocurrencias, y solo como ejemplo señalo un par de botones como el cambio de rutas de las líneas alimentadoras del tuzobus y la friega que le pusieron a la Plaza del Reloj, que por mucho que le cambien el nombre y ahora le llamen “centro cultural”, desde mi humilde opinión, les quedo bastante feo.

 

Otro tipo de engaños los vemos, como en el caso de algunos ex representantes impopulares que nuevamente vuelven a la carga buscando sacrificarse por “las multitudes que acarrean”, y que en su oportunidad buscaron afanosamente un cargo de representación popular y a la hora de la verdad, simplemente resultaron ser unos convidados de piedra, su gestión resultó totalmente estéril y desconocida, ¿en dónde estuvo esa combatividad que dicen los llevó a abandonar sus carreras exitosas para dedicarse en cuerpo y alma a favor de las causas de los pobres?.

 

Estos engaños, bien que mal los podemos ponderar y en su oportunidad hasta castigar en el momento legal que para tal efecto nos hemos otorgado a través del ejercicio de voto, por lo que todos aquellos, (por fortuna también hay políticos honestos, búsquele y verá que si los encontrará) que pretendan jugar con los intereses de sus representados deberán tener mucho cuidado con la limpieza de sus manos, pues la sociedad ya se cansó de tanta tranza y se aprecia que ya no está dispuesta a seguir siendo el juguete de los caprichos de sus líderes.

 

Como ciudadanos, es nuestra obligación y más que eso, una necesidad social, el conducirnos dentro de los cánones de la honestidad, pues sólo ésta nos permitirá una convivencia que no nos lleve a estar cuidándonos los unos de los otros, más bien, la premisa deberá ser “cuidarnos y ayudarnos los unos a los otros”, cualquier momento es el mejor momento para llevarlo a la práctica, no desaprovechemos la oportunidad de ganar más amigos, ello es mucho mejor que engañar a los amigos.

 

Las palabras se las lleva el viento, pero mi pensamiento escrito está

 

Miguel:.Rosales:.Pérez:.