Dado que los gatos son tan atípicos entre los animales con los que vivimos, no es de extrañar que hayamos malentendido sus señales. “Debido a que son tan decididos y pueden cuidarse solos, los gatos se están volviendo cada vez más populares”, dice Hiestand. “Pero si ese estilo de vida les conviene es otra cuestión. Los humanos esperan que los gatos sean como nosotros y como los perros. Y no lo son”. La investigación sobre las emociones y la sociabilidad de los gatos no ha progresado tanto respecto a la de los perros, pero en los últimos tiempos se han hecho más investigaciones. Algunas ya han demostrado que la sociabilidad de los gatos con los humanos es un tema bastante complicado. “Es muy variable, está marcada por la genética, y la parte social puede depender de las experiencias de las primeras seis semanas de vida”.
“Si tuvieron experiencias positivas en la primera etapa de su vida, es probable que les vayan a gustar los humanos y que quieran pasar tiempo con ellos”. Incluso la domesticación del gato en sí misma es compleja. Los gatos callejeros salvajes a menudo se esconden o huyen de los humanos.
Pero, incluso, en ambiente cariñoso con humanos, algunos mantienen una distancia relativa, mientras que otros se desarrollan positivamente con su compañía. El mundo gatuno es un misterio.