Cambio con gran simbolismo
- Casi 40 años de restricción natal. Una de las leyes chinas más polémicas; se calcula que la norma ha evitado 400 millones de nacimientos
Tras casi 40 años de control estricto de la natalidad, China parece estar dispuesta a dar fin a la política del hijo único. Ante el envejecimiento de la población, Pekín se plantea extender a todas las parejas la posibilidad de tener un segundo vástago, un cambio de gran simbolismo que enterraría una de las leyes más polémicas del país. Se calcula que la norma ha evitado 400 millones de nacimientos.
Estudios muestran que es cada vez más caro criar a un hijo en China, y más en las principales ciudades, como Pekín. La renta per cápita disponible en 2014 en la capital china fue de 43.910 yuanes anuales (unos 7 mil dólares). Cantidad con la que a muchas parejas no les salen las cuentas para lanzarse a tener más descendencia.
Los expertos coinciden en señalar que la cuestión no es si se suprimirá la medida del hijo único, sino cuándo. China Business News, asegura que el cambio podría llegar “antes de finales de año si todo va bien”.
La ley del hijo único se puso en marcha bajo la Administración de Deng Xiaoping para mitigar problemas sociales, económicos y medioambientales de una sobrepoblación del país. Pero su aplicación ha sido controvertida tanto por la privación del derecho de los padres a decidir de forma libre el número de hijos que quieren criar, como por las numerosas denuncias de abortos y esterilizaciones forzosas. (Agencias)