- Los caseros británicos deberán expulsar de su vivienda a los inmigrantes que pierdan el derecho de residencia en el Reino Unido, sin necesidad de autorización judicial
Londres.- Los caseros británicos deberán expulsar de su vivienda a los inmigrantes que pierdan el derecho de residencia en el Reino Unido, sin necesidad de autorización judicial, según nuevas medidas anunciadas ayer por el Gobierno. El ministro de Comunidades, el conservador Greg Clark, anunció que la próxima ley de Inmigración obligará a los propietarios de inmuebles a expulsar a los inquilinos que estén en situación irregular.
Según esta medida, los caseros tendrán que asegurarse de que no alquilan sus propiedades a personas sin derecho a residir en el Reino Unido. En caso de que los inquilinos pierdan posteriormente su permiso de residencia, les caduque el visado o se les deniegue la petición de asilo, los podrán expulsar de la vivienda, en algunos casos sin necesidad de autorización judicial.
El ministerio del Interior comunicará a los caseros el nombre de los solicitantes de asilo cuya petición ha sido rechazada y que no tienen derecho a quedarse en el país. La ley de Inmigración, que solo se aplicará en Inglaterra, penalizará a los caseros que no efectúen las comprobaciones necesarias antes de alquilar su propiedad o no expulsen a los clandestinos. La sanción puede ser una multa o una pena de prisión de hasta cinco años, según los datos adelantados. (Agencias)