POR EL CAMINO
Hoy, en una vuelta más de la vida, Diario Plaza Juárez también cambia con un nuevo formato más dinámico, acorde con los actuales tiempos. Cambiamos pero seguimos siendo los mismos en esencia porque nuestra meta es la misma: hacer un periódico digno de quien nos lee. En tiempos actuales cuando el Internet pareciera ofrecer todo, los periódicos tienen la obligación de dar algo más valioso, más creíble, más reflexivo.
Me encontré hace unos días aquí en Pachuca con viejos compañeros del unomásuno de los años 80. Tenía por lo menos 25 años de no verlos. Platiqué con ellos a propósito del primer aniversario de la agencia informativa Quadratín Hidalgo, Paco Davish el director y Gonzalo Álvarez del Villar, viejo lobo de mar de esta profesión de informar, de dar a conocer las varias caras que tiene la gente: el poderoso engreído con su dinero y su poder; del pobre que no tiene para comer, del vagabundo que duerme en la calle y si se moja con la lluvia se seca al sol del otro día.
Nos saludamos con emoción y recordé a aquél Paco Davish y a mí mismo como auxiliares de redacción o “huesos” como amablemente nos conocían. De hecho nos decían huesos no despectivamente sino el hueso eran las notas que transportábamos a la mesa de redacción. Por supuesto cuando lo dejé de ver él ya era un muy buen reportero de policía y siempre con la ambición de dar más, tal y como lo hizo.
Platiqué con Gonzalo Álvarez del Villar, uno de los periodistas que salieron de Excélsior codo con codo con Scherer García, para no regresar nunca más, Scherer se fue a Proceso y Gonzalo al unomásuno de Manuel Becerra Acosta. Gonzalo nunca se dejó nada en la libreta, todo lo que sabía lo enseñaba como buen maestro. Los dos, A Paco Davish y Gonzalo, mi jefe durante muchos años en la sección de Corresponsales de aquél unomásuno (uno el que escribe y el otro uno el que lee) les ha ido muy bien y les expresé mi alegría por ello, con sus diez quadratines en el país.
De ese entonces a la fecha, la vida ha dado vueltas, pero siempre presentes en esta noble profesión a la cual hemos dado nuestro tiempo de vida, pero que nos ha recompensado con muchas satisfacciones.
Hoy quise recordar una parte de mi vida en un periódico que marcó un antes y un después de cómo hacer un diario, convertido en voz de los grupos marginados, transformado al paso del tiempo en uno de los mejores rotativos del mundo.
Hoy, en una vuelta más de la vida, Diario Plaza Juárez también cambia con un nuevo formato más dinámico, acorde con los actuales tiempos. Cambiamos pero seguimos siendo los mismos en esencia porque nuestra meta es la misma: hacer un periódico digno de quien nos lee. En tiempos actuales cuando el Internet pareciera ofrecer todo, los periódicos tienen la obligación de dar algo más valioso, más creíble, más reflexivo.
No hay carrera para que gane un solo medio de difusión, cada uno tiene algo propio qué ofrecer y entre todos se complementan. Por ello Diario Plaza Juárez fue el primer medio en Hidalgo en tener un portal local dedicado a las noticias y en breve también renovaremos nuestra presencia en Internet.
Sean pues estas palabras para comenzar nuevamente, porque en la vida siempre estamos empezando, con un nuevo rayo de luz en el camino.