Washington.- En el primer gran despliegue de la ofensiva para convencer al Capitolio de las bondades del pacto nuclear con Irán, tres secretarios del Gobierno de Barack Obama comparecieron ayer en el Senado para defender el pacto como la única vía para acotar las ambiciones nucleares de Teherán.
Ante los profundos recelos de los legisladores, sobre todo los republicanos, por negociar con un enemigo diplomático, el secretario de Estado, John Kerry, insistió en que el acuerdo de Viena hace más seguro a EU y Oriente Próximo, y no existe otra alternativa viable para impedir que el régimen de los ayatolás opte por desarrollar una bomba atómica. El Congreso tiene hasta mediados de septiembre para analizar el texto. El Partido Demócrata de Obama tiene la llave para impedir un rechazo de los legisladores al pacto, que definirá el legado del presidente.
En una comparecencia en el Comité de Relaciones Exteriores, Kerry y los secretarios de Energía, Ernest Moniz, y del Tesoro, Jack Lew, enfatizaron el éxito que supone haber llevado a Teherán a la mesa de negociaciones y el amplio abanico de herramientas que recoge el pacto alcanzado la semana pasada en Viena entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (EU, Francia, Reino Unido, China y Rusia), Alemania e Irán: la drástica reducción de la capacidad nuclear iraní, un extenso sistema de inspecciones y la reimposición automática de sanciones en caso de incumplimiento del acuerdo. (Agencias)