CINE DE AYER
Las encargadas de clausurar el espléndido ciclo Sexo, erotismo y censura en el cine sueco. 1950-1970 organizado por la Cineteca Nacional, la embajada de ese país y la Fundación Ingmar Bergman, fueron las cintas de Vilgot Sjoman, Soy curiosa: amarillo y Soy curiosa: azul.
Filmadas en 1967 y 1968, conservan el espíritu contraestatario de la época y fueron muy controvertidas y censuradas en su momento, al grado de que nunca se habían exhibido en nuestro país.
Sjoman, de quien se exhibieron también 491 y El fuego, explica que conoció a Lena Nyman, cuando filmaba la primera, enamorándose de ella y decidiendo que sería la protagonista de sus filmes.
Al inicio de Amarillo, advierte contra el síndrome Bergman, de enamorarse de sus intérpretes, pero no lo puede evitar.
Lena es una atractiva adolescente que no se interesa en la política, y lo acompaña mientras entrevista al premier sueco Olof Palme, a quien vimos recientemente en el espléndido documental de Kristina Lindstrom, o a Martin Luther King, de nuevo de moda gracias a Selma de Ava du Vernay.
Lena investiga acerca de las clases sociales, y se convierte en una ferviente activista de los derechos de la mujer.
Su libertad sexual, provoca que reciba muchas condenas en Azul, que resulta mucho menos optimista que la primera.
Jag ar nyfiken-en film i gult y en film i blatt resultan pues dos valiosos testimonios de la sociedad sueca de los sesenta, y fueron un digno colofón al espléndido ciclo sueco, que registró llenos en todas sus funciones.