El Acueducto del Padre Tembleque, la obra hidráulica más importante del virreinato, con 443 años de antigüedad, ha sido inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO y se convierte en el trigésimo tercer sitio mexicano declarado, con lo cual nuestro país se mantiene en el primer lugar del continente con 27 bienes culturales, 5 bienes naturales y un bien mixto.
El Comité del Patrimonio Mundial, en su 39 sesión celebrada en la ciudad alemana de Bonn, aprobó la postulación con el nombre “Acueducto del Padre Tembleque, sistema hidráulico” y quedó inscrito bajo los criterios i, ii y iv. Se trata del complejo hidráulico más importante construido durante el virreinato en el continente americano que ingresa en ese importante listado como Canal Patrimonial exento, es decir que no forma parte de una zona de monumentos.
La magna obra de ingeniería hidráulica del siglo XVI fue erigida en 1554 —durante 17 años— hasta 1571, por 40 comunidades indígenas que aportaron 400 canteros, ayudantes, albañiles, peones, carpinteros y, el financiamiento de las mujeres de los pueblos quienes produjeron textiles para financiar las obras sin la aportación de la Corona española aunque con la autorización del Virrey Antonio de Mendoza. Fueron dirigidos por el Padre Tembleque, fraile franciscano español, acompañado de Juan de Agüeros.
El Acueducto del Padre Tembleque que es ejemplo de la creatividad constructiva de la civilización europea con la mesoamericana, permitió llevar agua a pequeñas poblaciones del Altiplano, ubicadas entre los actuales estados de Hidalgo y de México.