CINE DE HOY
Uno de los mejores estrenos del XIX Festival de Diversidad Sexual en Cine y Video, que se exhibe este mes en la Cineteca Nacional y otras sedes capitalinas fue La vida después, la ópera prima de David Pablos, un joven realizador mexicano, que fue invitado este año al Festival de Cannes, con Las elegidas, su más reciente filme.
Filmada en 2013, la cinta narra la historia de Samuel y Rodrigo (Rodrigo Azuela y Americo Hollander), una pareja de hermanos, a los que cría su madre soltera (María Renée Prudencio) en una localidad del norte del país.
Un día encuentran una nota de la madre en la que les dice simplemente “tuve que salir”.
Los jóvenes deciden partir en su busca. En el camino recordarán su infancia; los hechos que han cambiado su vida y los harán madurar .
Muy en la línea de Las lágrimas de Pablo Delgado Sánchez, una ópera prima del CCC, que por cierto también forma parte de la Ola Mix, la cinta de Pablos nos muestra a esta familia disfuncional, con un padre siempre ausente, un abuelo suicida, un hijo mayor traumado desde el principio, que se orina en la cama, y que recurre a las drogas y el alcohol.
Por su parte, Prudencio recuerda un poco a la madre de Club sandwich de Fernando Eimbecke.
La vida después resulta una sensible y sencilla ópera prima, bien actuada y que merece una mayor difusión, cosa que seguramente logrará después del triunfo internacional de su joven director.