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UN INFIERNO BONITO     POR EL GATO SECO.

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MI HIJO ES INOCENTE

Alejandra Ortega y Margarita Rangel, esposa y madre de Raúl Ortiz Rangel, de 20 años de edad, dicen que su familiar fue detenido por los Agentes de  de Investigación del (grupo) Pachuca, lo involucran en la agresión de un hombre, ustedes saben de qué lado masca la iguana, y lo atormentaron con la Perica, para que se declarara culpable, pero él no fue, fue tete.

 

Las angustiadas mujeres, piden que se les haga justicia, porque dicen que el perro más flaco se le cargan las pulgas.

 

Todo pasó tal como se los voy a contar para que no haya Pez, un joven empleado de una tortillería que se encuentra en la colonia Providencia, en el Mineral de la Reforma. Donde los agentes que siempre la riegan  amolaron al tortillero que no fue, aseguran que en su investigación hubo una confusión, y se les hizo bolas el engrudo, y para demostrar que ellos no fallan, lo torturaron para que dijera que él es el culpable de todas sus angustias y todos sus quebrantos, de la madriza que le dieron a un señor, y para acabarla de amolar, parece que hay gato encerrado porque el juez segundo de lo penal, dictó formal prisión acusándolo de intento de asesinato.

 

Lo que ustedes están leyendo lo dijo Margarita y Alejandra, madre y vieja del procesado, para que se sepa a lo ancho y largo del Estado de Hidalgo, esto que consideran injusto. “No es posible que el culpable que también trabaja como tortillero, anda libre y el que pagó el pato es mi hijo”.

 

Pidió a las autoridades competentes que se fijen bien y se den cuenta que el muchacho que acusan es inocente, porque es chambeador y no se mete con nadie, no le gusta el chupe ni tampoco es “viejero”.

 

Comentaron las señoras por separado que Raúl Rangel, lo detuvieron por sospechoso y se lo llevaron al bote y estando allá, se lo achicalaron, poniéndole calambres, y dándole de patadas en las nalgas para que confesara en lugar, dónde lo desmadro.

 

Las señoras que no les calienta ni el sol, dijeron que su familiar tiene un mes de estar trabajando en la tortillería que se llama “La Espiga”, que se encuentra en La Providencia, y por facilidades de su patrón les rentó una vivienda y él y su esposa tienen una semana de estar viviendo en ese lugar, que no conocen a nadie, por eso están en su casa no salen parece que viven en cautiverio.

 

Es una mentira lo que se anda contando la gente chismosa, de que Raúl y otros monos golpearon a un hombre, cuando salía de una fiesta de unos 15 años, cuando llegó la tira, un familiar del madreado dijo que lo habían golpeado uno de los que trabajan en la tortillería, y lo buscaron se lo llevaron, es evidente que los agentes se hayan equivocado siempre lo hacen ,nunca dan una, cuando le dijeron que él no era les contestaron “ya se frego”.

 

Las señoras contaron como fue la detención a los mismos compañeros del negocio.  Dijeron que el martes 26 del mes pasado, como al medio día, Raúl regresaba de la casa de su patrón en una motocicleta con dirección a la tortillería, pero antes de llegar lo iban siguiendo unos agentes, que se le cerraron y le preguntaron que si el trabajaba en el negocio, les dijo que sí, que cuantos kilos de tortillas querían, sin darle tiempo a montar a su caballo, recibió un madrazo en el hocico, les preguntó que por que le pegaban, uno de ellos les dijo que por culero, Raúl les dijo que estaban equivocados, que él era tortillero y no se metia con señoras.

 

Se lo llevaron de las greñas dando de patadas, como mula, y se lo llevaron a su pulguero, donde lo tuvieron encerrado, incomunicado, como si hubiera matado, a alguien.

 

Cuando su jefa y su vieja fueron a rogarles, a suplicarles que las dejaran hablar con con él, que él no pertenecía a ninguna banda, ni a la del Estado, les dijeron que no, para que se enseñara a respetar a los de la ley, por eso les dieron sus catorrazos, que los insultó y eso es un pecado mortal, que se castiga en el Apando, de las penitenciarías y además pusó resistencia en el arresto e intentó escapar en una motocicleta.

 

Las señoras llorando, subiendo y bajando el moco, casi se les ponían de rodillas a los Agentes de investigación, pidiéndoles que las dejaran verlo, aunque fuera un segundo, lo que querían saber es que estuviera vivo, pero ni así, fueron sacadas a empujones, y les advirtieron que cuidado y les dijeran algo porque también las encerraban por chismosas.

 

“Fue hasta el dia siguiente que nos dejaron hablar con él, estaba muy triste y se agarraba la barriga, no saben si de hambre o de los madrazos que les dieron, dijo en voz baja, que le habían puesto una pistola en la cholla y cortaron cartucho, amenazandolo de que se lo iban a echar al plato si no decía que él había sido el que golpeó, al hombre que lo dejaron todo madreado, pero todo valio grillo porque no lo dejaron salir, por el contrario de una vez le dieron prisa a su asunto y lo pasaron con el juez segundo de lo penal que lo mandó a la grande”.

 

Dijeron las señoras que iban hacer un plantón afuera de la cárcel, ya habían puesto su tienda de campaña, cuando llegaron los granaderos y se las quitaron a patadas, las mandaron a la goma. Ellas dicen que piden ayuda al señor gobernador, porque lo que están cometiendo es una injusticia, su hijo es inocente, aseguran que lo agarraron como chivo expiatorio porque no dicen nada, piden que hagan una investigación y agarren a los culpables y dejen salir a Raúl que no tuvo vela en ese entierro.

 

DEJARON VACÍO EL NEGOCIO DE HAMBURGUESAS

 

Los ladrones están muertos de hambre, después de robar se comieron las hamburguesas, de un negocio que se encuentra en el centro de Jaltepec municipio de Tulancingo Hidalgo.

 

El dueño del negocio, estaba que echaba chispas contra los uniformados, porque su mamá, les dijo por donde se habían ido y no los siguieron les dijeron, que ya les llevaban mucha ventaja.

 

Isaac  Mejía que vive en la calle de Guadalupe Victoria, número 105 calculó el robo en 50 mil varos, los ladrones, se metieron en el negocio que se llama “Hamburguesas Chayo”.

 

Dijo al Agente del Ministerio Público, que el martes pasado en la madrugada terminó de trabajar y como costumbre cerró como la puerta negra.

 

Fue a dejar a sus empleadas a sus domicilios, pero cuando arrancó su coche, vio a dos sospechosos, que rodeaban su changarro, dio la vuelta a la cuadra a ver que Pez, se regresó pero ya no estaban.

 

Llegó a su cantón y luego cerro sus ojitos como Cleto, porque estaba muy cansado, pero como a las 4 y media de la mañana su jefa, le envió un mensaje que le acababan de dar en la madre a su negocio, salió echo la mocha y ahí encontró a su mamá, doña Matilde López, que se la andaba echando de investigadora.

 

Le dijo que un vecino le informó del robo, hablaron a la policía y llegaron; junto con ellos entraron a ver qué es lo que se habían carranciado. Que fueron tres tanques de gas, un horno de microondas, dos pantallas de plasma, además vaciaron los refrigeradores, donde guarda carnes frías y refrescos de distintas marcas, y se vio que lo cacomiztles se hicieron sus hamburguesas.

 

Para acabarla de amolar, el comerciante, tenía en la caja 17 mil pesos de las ventas de la semana, no se las llevó como en otras ocasiones.

 

El agraviado pidió a las autoridades, que aclaren este robo, lo más pronto posible porque si no va a trabajar con números rojos y puede llegar a la quiebra.

 

LA POLICÍA APAÑA A UN MATRIMONIO

 

Un matrimonio se metió a un domicilio, en el cual golpearon a una pareja que se encontraba dentro, no salieron hasta que los dejaron completamente desmadrados.

 

Consumada su misión, salieron y buscaron afanosamente un autobús, para pelarse de casquete, pero la Policía Metropolitana los pescó en plena carrera.

 

Miguel Ángel Pérez y Beatriz Adriana Luna de 26 y 25 años, son los pegalones, y fueron llevados ante el Ministerio Público, para que les ponga una multa y les jale las orejotas.

 

Los madreados Juan Sánchez y Juan Manuel Hernández, dijeron que no saben el porque les rajaron la madre, de momento cuando ellos estaban platicando entró la pareja, atómica, y sin darles tiempo se les fueron encima tumbándolos a madrazos, les dieron de patadas donde les cayeron.

 

Después de dejarlos en un charco de sangre, se salieron pero antes les dijeron que este era el principio de una gran final, y que para la otra se los echaban al plato, quedaron encerrados en la galera, pero no quisieron decir el porque les pegaron.

 

POR FIN SE SUPO QUE ELLA LO MATÓ

Los Agentes de Investigación, por fin encuentran la punta de la madeja, y resuelven el caso que tenía en el filo de las butacas a la gente, de que quien había matado a un chavito.

 

Janet Hernández, había declarado varias veces, sobre la muerte de su hijo, pero se contradecía, y mejor la tuvieron arraigada, como los agentes estaban como cuchillito de palo, terminó por cantar, que ella fue la que asesinó a su hijo de un año 7 meses, que lo metió a nadar en un jagüey, que se encuentra en lo alto del campo de tiro, una colonia que está muy cerca de las instalaciones de la Policía Municipal, en Pachuca.

 

Les dijo que su Chavito de nombre Leonel Hernández, se ahogó, la vieja loca de 19 años, de arraigo fue llevada al Centro de Readaptación Social (Cereso) de Pachuca, consignada por el delito de asesinato.

 

Comentaron los Cuicos que el martes, pasado como a las 10 de la noche, en la calle de Circuito Cardenal de la colonia, que ya les dije, escucharon unos llantos, que los hizo temblar de miedo, luego unos lamentos.

A pesar de que iban muchos en su camioneta patrulla, les temblaron las rodillas, que les sonaban como maracas, y fueron a ver que Pez, era una mujer greñuda, que cargaba entre sus brazos a un niño muerto, y no dejaba de chillar.

 

Le marcaron el alto y llamaron a sus compañeros de la Coordinación de Investigación, que llegó con el Ministerio Público, y dieron el banderazo para que comenzara la investigación, a ver si se trataba de una mujer, que se salió del panteón porque el chamaquito, ya había colgado el pico.

 

Se la llevaron a declarar y el cuerpo del niño al (Semefo) y en una de sus declaraciones dijo que trabaja en una cantina, y que se puso de acuerdo con un tipo para que le diera para sus tunas, y se trasladaron a un hotel, llamado  “Las Palmas” en pachuquilla, y que ya llevaba al chavito muerto.

 

Salió con en cuento que el cliente se puso necio, y la agarro a madrazos, y fue amenazada con un cuchillo, y le quitó al niño, y no supo qué hizo con él, luego les dijo que el hombre, se metió con el niño, al baño y que ya no supo nada, porque quedó mensa de los golpes que le dio en infeliz, pero le quiso vender chiles al verdulero y la hicieron que cantara, una canción que se llama “verdad de Dios, que así fue” y les contó lo siguiente, de que ella se lo echó al plato.

Les dijo que les gusta darse sus toques de marihuana, y que se le pasó la dosis, se llevó a su hijo a un jagüey lo echó para que nadara, sirve que se bañara. Y no le fuera dar un aire.