Moscú.- Rusia se está adaptando a una “crisis muy lenta” que comenzó antes de las sanciones occidentales, según Natalia Zubarévich, directora del programa regional del Instituto Independiente de Política Social (NISP) y profesora en la facultad de geografía de la Universidad de Moscú. “Si a uno le golpean con un ladrillo en la cabeza, reacciona de inmediato, pero si le oprimen poco a poco, se adapta y los rusos tienen gran capacidad de adaptarse a un empeoramiento lento y al retorno del estancamiento”, afirma la experta en entrevista. La duración de la crisis y su impacto regional son incógnitas por despejar. La situación es compleja y exige un análisis riguroso, puntualiza.
Las turbulencias sufridas por Rusia en 1998 y 2008, respondían a crisis globales, pero la crisis actual fue originada en 2013 por factores internos (“barreras institucionales” y agotamiento del modelo de crecimiento basado en la renta del petróleo), afirma la experta. A esto se sumó en 2014, la influencia externa (sanciones y caída de los precios del crudo). “El efecto de la caída del precio del petróleo es tres veces mayor que el efecto de las sanciones”, señala.
“Los estímulos del Gobierno al crecimiento no funcionan y las inversiones siguen cayendo”, afirma Zubarévich. En 2014, la inversión en Rusia disminuyó un 2,7% en relación a 2013. En enero-febrero de 2015 el descenso fue de un 10% (en relación al mismo periodo de 2014). Siberia, Volga, el Sur, la región del Noroeste y el lejano Oriente son las más afectadas. “Para un desarrollo normal necesitamos un crecimiento de cerca del 5% y tenemos 1% o 2%”, dice. (Agencias)