Madrid.- El presidente de Grupo OHL, Juan Miguel Villar Mir, ofreció ayer una rueda de prensa unas horas antes de la vital Junta General de Accionistas para desmentir las acusaciones de presunta corrupción en contra su filial en México, sobre todo a raíz de las grabaciones telefónicas difundidas ayer en las que su ex directivo, Pablo Wallentin, habla de “comprar” la voluntad de un magistrado.
“Me avergüenza que Wallentin haya trabajado en OHL. Se ha vuelto loco”, señaló el empresario ibérico, que reconoció que tienen ya una sospecha importante sobre quién podría estar detrás de esta supuesta “campaña de calumnias y difamación”.
Villar Mir, uno de los empresarios más importantes de España y máximo responsable de un emporio con presencia en 30 países y que da trabajo a más de 25 mil personas –3 mil 700 en México–, dedico la mayor parte de su comparecencia ante los medios para aclarar este nuevo episodio de turbiedades en torno a su filial en México, en la que se sostiene que el ejecutivo despedido por el propio Villar Mir, Wallentin, intentó “comprar” a un magistrado para conseguir una sentencia a su favor.
Unas semanas antes se le había identificado en unas grabaciones en las que hablaba con el ex secretario de Comunicaciones del Estado de México, Apolinar Mena, para que pasara unos días con los gastos pagados en el resort de lujo Mayakobá. Además las grabaciones también dejaron al descubierto una supuesta estrategia para inflar los costos de la obra del Viaducto del Bicentenario y hacer más rentable su inversión a costa de los usuarios y del erario público. (Agencias)