TEMPORAL
México está caracterizado por su gran riqueza histórica y cultural, así como por su diversidad. A lo largo de su territorio se hablan gran variedad de lenguas indígenas, y la población se agrupa en múltiples grupos étnicos que anteceden al descubrimiento del “nuevo mundo” y la conquista española.
De acuerdo con los datos del Censo 2010, en el Estado de Hidalgo se hablan 25 lenguas indígenas distintas. Las más comunes son Náhuatl (64.9%) y Otomí (32.4%), seguidos por la Tepehua (0.7%). Principalmente se asientan en tres regiones de la entidad: el Valle del Mezquital, la Huasteca hidalguense, y la Sierra de Tenango.
Su comportamiento demográfico está estrechamente ligado a la pobreza y el rezago sociodemográfico. Entre los factores que influyen en dicho rezago se encuentra la dispersión en el territorio de estos grupos de población y el aislamiento relativo de las comunidades en que viven. Se les asocia con regímenes de fecundidad temprana y elevada, y un perfil epidemiológico caracterizado por elevada mortalidad infantil y general, desnutrición, y alta incidencia de enfermedades infecciosas y parasitarias.
Su comportamiento migratorio está dominado por factores de expulsión de población y el desplazamiento de mano de obra poco calificada.
Igualmente pueden observarse otro tipo de desventajas o vulnerabilidades.
Entre estas destacan un limitado acceso a educación y servicios de salud, escasez de trabajo bien remunerado, constreñimientos importantes para el ejercicio de la ciudadanía, la afectación de sus derechos humanos, y discriminación.
La manera más elemental para estimar a la población indígena tiene como referente a las características individuales. Dos son los criterios utilizados en las fuentes de información que se producen en México. Uno el atributo de hablante de lengua indígena. Otro, la autoadscripción a un grupo étnico. La variación en el número de hablantes de lengua indígena o personas autoadscritas a un grupo étnico depende de su dinámica demográfica y de la transmisión entre generaciones de la lengua y/o cultura indígenas.
De acuerdo con la información censal, la condición de hablante de lengua indígena es una característica cultural de la población mexicana que ha decrecido con el paso del tiempo en términos relativos. En 1990, 7.6 por ciento de la población mexicana de 5 años o más hablaba alguna lengua indígena. Proporción que se redujo a 7.2 por ciento en 2000 y 6.7 por ciento en 2010.
Considerando que la percepción de identidad indígena se ha modificado a lo largo del tiempo mediante un proceso de transculturación -aspecto notable entre las generaciones más jóvenes-, la población indígena en el estado de Hidalgo no es ajena a dicha tendencia.
Así, la población hidalguense de 5 años o más que hablaba alguna lengua indígena pasó de 19.8 a 17.3 y 15.1 por ciento, en los mismos años.
* Cruz (2014), “Población Indígena en el estado de Hidalgo, 2010”, Revista Semestral de Estudios Regionales, pp. 45-58.