OPINIÓN
En la intervención de las fuerzas federales en el operativo del 22 de mayo en el Rancho del Sol, ubicado en los límites de los municipios de Tanhuato y Ecuandureo, en Michoacán, no hubo ninguna ejecución, pues se actuó conforme a los protocolos como medida de contención, aseguró Monte Alejandro Rubido, comisionado nacional de Seguridad.
El funcionario, al igual que Enrique Galindo Ceballos, comisionado general de la Policía Federal, rechazó que las fuerzas federales hayan actuado de manera extrajudicial durante el operativo donde murieron 42 civiles, presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En diversas entrevistas radiofónicas, los comisionados insistieron en que los policías respondieron a las agresiones que se daban con armas de alto poder por parte de quienes estaban en el interior del rancho.
Monte Alejandro Rubido dijo que el helicóptero que acudió como refuerzo recibió al menos tres disparos y como medida de contención, las fuerzas federales respondieron al ataque.
Enrique Galindo Ceballos, titular de la Policía Federal, aseguró: “no hay una sola ejecución, lo digo categóricamente. En ningún momento deciden rendirse ni dejar de disparar, sino por el contrario, enfrentar a la policía; este grupo arteramente se defiende, dispara al helicóptero, dispara a las personas”, dijo en entrevista con Ciro Gómez Leyva.
Ecuandureo y Tanhuato, dos de los municipios michoacanos que se encuentran en el bastión del Cartel de Jalisco Nueva Generación, no tienen la capacidad para brindar seguridad a los habitantes. En el primer caso, hay 28 policías que sí tienen su arma de cargo, pero no cuentan con balas para encargarse de la seguridad de 12 mil 700 habitantes; mientras que en Tanhuato, 36 policías municipales cuidan a 17 mil 600 habitantes.
Los presidentes municipales relataron las carencias para enfrentar la inseguridad en la zona, ante la falta de equipo para los policías.